"No ha sido la noche esperada, ha habido muchas adversidades, el fútbol ha sido duro con nosotros en ciertos momentos, En el primer gol tenemos que hacer alguna faltita para que se produzca el cambio porque lo encajamos con uno menos, el equipo reacciona enseguida pero el rival estaba acercándose a nuestra área con demasiada facilidad para mí y, sin hacer nada del otro mundo, el equipo está en el partido y viene otro palo con la expulsión de Andújar. A raíz de eso ha sido complicado".
Así analizaba el entrenador de la Ponferradina, Mehdi Nafti, la derrota de su equipo frente al Arenas, donde consideraba que "el rival es merecedor de los tres puntos, es un equipo bien trabajado, sin miedo a arriesgar, y en cuanto a nosotros hemos tenido dudas en la salida del balón, obviamente hace falta más tiempo y más automatismo para el equipo, aunque he visto brotes verdes para quedarse con la botella media llena en cierta salida del balón donde hemos conseguido llegar al área rival, pero a lo largo de los 95 minutos no ha sido suficiente".
"El Arenas mereció los tres puntos. Los ocho primeros minutos ni entramos en el partido, estuvimos desubicados, espesos y lentos en la circulación"
Sí que creía el preparador de la escuadra berciana que el aspecto mental había jugado un papel importante, asegurando que "son seres humanos con obligaciones y se puede entender, ha sido una semana complicada y de hecho yo creo que los ocho primeros minutos el equipo ya ni entró en el partido, estuvo totalmente desubicado y nos ha costado soltarnos, estuvimos espesos, lentos en la circulación del balón y con alguna pérdida en campo propio que ha hecho que hayamos perdido cierta confianza en el inicio del juego".
"Es parte del trabajo, son seres humanos, sufren, pero entra en la nómina. Unos días la gente te aplaudirá, otros días la gente te pitará, pero tienen que tragar, durante la adversidad es cuando estás solo y tienes que demostrar que puedes remontar la carretera, pero es duro, no voy a negar que las caras eran de pocos amigos ahora en el vestuario", añadía Nafti tras su estreno como técnico deportivista.
"El partido de Copa contra el Racing puede ser una terapia y un paracetamol, puede curar heridas"
En cuanto al encuentro en sí, Nafti añadía que "es el día que el equipo más ha corrido, muchas veces mal, con mucha distancia entre líneas y mucho correcalles, la situación de estar con diez también nos ha obligado a tener un esfuerzo adicional, pero la sensación de que el Arenas ha estado más intenso no se refleja en los números, sino en los automatismos y la manera de jugar de rival".
Además, el entrenador consideraba que el partido de Copa frente al Racing de Santander "puede ser una terapia y un paracetamol, puede curar heridas", reconociendo que intentará ayudarles "a que se suelten porque se nota la sensación del miedo a fallar" y concluyendo con que "me encanta como reto personal poder revertir la situación, poder hacer que antes de Navidad la afición cambie esos pitos por unos aplausos. Es un reto bonito, pero hay que dar, la gente de un día para el otro no te van a dar un abracito, tienes que darles y vamos a trabajar para ello".