Cayó la Ponferradina en Pontevedra en uno de los peores partidos de la temporada con 30 minutos horribles en el inicio que ya dejó muy tocados a los bercianos, que aunque metieron el 2-1, volvieron a cometer errores graves.
«Es normal estar enfadado, estoy dandole vueltas a lo que ha ocurrido y no hemos hecho bien. Es sorprendente porque lo visto, los primeros 30 minutos estaba hablado y avisados, con esa energía suya. Pero no hemos sido capaces de darle continuidad al juego y ganar duelos, dos goles a balón parado, aunque eran cuestión de tiempo, quizás no he transmitido la importancia del partido y del primer tiempo. El segundo no lo empezamos mal, llega el 2-1 y tuvimos más frescura, pero en otro centro lateral llega el 3-1, tenemos tiempo para analizarlo y esto sigue, lo que más me molesta es de estar avisado y aún así ocurre».
Y todo tras una semana donde los locales venían de jugar el miércoles: «la ilusión y el hambre están por encima del oficio, cuando se pierde eso, siempre estaremos más lejos de ganar».
Pero quizás de lo que más se arrepentía el técico de la Deportiva era de no «motivar lo suficiente a mi equipo en la primera media hora, lo demás son bobadas». Aunque tampoco quiso hablar de la clasificación y de la situación de la Ponferradina: «no me interesa y será así hasta la última jornada, ni tener una depresión al salir del ‘playoff’, ni alegrarme de lo otro, queda mejorar y preparar Barakaldo».
Una derrota tras la que se le veía enfadado al técnico, al igual que «Osasuna B, son las dos derrotas de este año» y destacaba esa baja de Undabarrena y su posible sustituto: «veremos lo que tiene Andújar en el tobillo mañana o inlcuso Boris, si lo tiene que hacer, lo hará como ya lo hizo en Guadalajara».