A estas alturas no hay ninguna duda a la hora de identificar el gran problema de la Cultural y lo que le está impidiendo acercarse a la salvación, que es la definición de cara a la portería del rival.
El choque contra el Córdoba que acabó en derrota fue un ejemplo más de ocasiones imposibles desperdiciadas, de más o menos claridad. Las tuvieron Homam y Ojeda al inicio, desperdició un mano a mano un Bicho que luego marcó, se topó con el palo Chacón, tuvo la suya Manu Justo y dispuso de dos muy claras Lucas Ribeiro, que se encontró con una mano increíble del portero en la segunda en la que sí que había definido muy bien.
Es la tónica habitual en un equipo leonés que desde la llegada de De la Barrera dispara más que nunca, pero tiene la misma poca puntería de siempre.
De hecho en los nueve partidos con el nuevo técnico la escuadra leonesa se ha ido a los 117 disparos, 48 de ellos a portería, con los 17 y 10 respectivamente del Córdoba siendo el récord, pero teniendo también 18 y 6 en Huesca donde tampoco sirvieron para ganar o 20 y 6 ante el Racing con quien también se perdió.
Es una media de 13 tiros, 5 entre los tres palos, por encuentro; casi tres más disparos por choque que por ejemplo en los nueve últimos de Ziganda (10'6); y 1'3 más por choque a puerta que en el resto de la temporada, pues la media era de 3,7 en los primeros 27 partidos de liga.
Eso no se está viendo reflejado en los goles, con únicamente cinco marcados en los nueve choques con Rubén de la Barrera, en los que el equipo nunca ha sido capaz de marcar más de un gol, por lo que sólo ganó en el único día en el que dejó su portería a cero.