
Cuenta la leyenda que la Cultural era capaz de ganar partidos en Segunda. Dicen quienes lo vivieron que, incluso transcurridas 18 jornadas, salió a uno pudiendo meterse en ‘playoff’ si ganaba y que en un espacio de siete partidos a domicilio fue capaz de ganar cinco.
De aquello han pasado casi cuatro meses. Todo un mundo sin ganar, 15 partidos, la segunda peor racha que cualquier culturalista ha visto. Toda una vida, pues aquello parece parte de un pasado todavía mucho más lejano.
Ahora mismo, la realidad es que estás en un punto en el que ganar se antoja un milagro. Algo que, hagas lo que hagas, no va a suceder. Porque más de lo que hiciste este miércoles en Huesca, y ni así te valió, es complicado.
Fue muchísimo mejor la Cultural ante un rival en caída libre y que demostró que es como los leoneses carne de descenso. Pero una vez más, los leoneses perdonaron lo imperdonable y esta vez ya no es que cometieran un grave error defensivo para conceder un gol al rival, es que directamente se lo metieron en propia en una acción sin peligro. Para desesperarse o echarse a llorar.
Tresaco, con un gran tiro desde fuera del área, hizo que por primera vez desde la llegada de De la Barrera se adelantase la Cultural
1-1 empataron los de Rubén de la Barrera frente al Huesca, quedándose a nueve puntos de la salvación que marca el Cádiz. Una distancia enorme pero que, con todo lo que queda por delante y teniendo que venir el equipo andaluz al Reino, podría ser salvable... si la sensación que se deja fuera otra.
No se puede hablar de actitud esta vez, porque el equipo lo buscó y dio todo. No se puede decir que no lo merezca, porque irse al descanso con empate en El Alcoraz fue para pensar en meigas. Pero la realidad es que, por unas razones u otras, nada es suficiente para ganar y el bloque mental sigue creciendo, y creciendo, y creciendo...
Ni siquiera fue suficiente con adelantarse, algo que no había pasado en toda la ‘era Rubén de la Barrera’. Que hacerlo y jugar a favor de corriente cambiaría las cosas era un hecho. Y lo lograron pronto, a los 8 minutos, cuando ante su exequipo Tresaco marcó un gran tanto, recibiendo en la derecha y yéndose hacia dentro hasta que en la frontal se sacaba un derechazo que hacía un extraño por el fuerte viento y se le colaba por arriba a Dani Jiménez.
En la primera parte la Cultural falló con 3 jugadores solos contra el meta, con uno por delante del punto de penalti ante él y en un paradón a un buen cabezazo
Pero sólo duró 22 minutos la ventaja. No necesitó hacer nada el Huesca, pitado por su afición y a merced de los leoneses. Le puso en bandeja el empate la Cultural, con otro error de un central. Va cambiando la pareja de Rodri o Barzic cuando uno falta el técnico, y salga quien salga es un despropósito.
Esta vez le tocó a Satrústegui. Porque en un córner botado por Sielva, sin nadie cerca, cabeceó hacia su portería, metiéndosela pegada al palo. Fue el 1-1 que dejó ‘como un flan’ al central, que a punto estuvo de cometer penalti después, en un agarrón que el VAR estimó que no tenía suficiente intensidad.
Eso sí, aún con ese infortunio, la Cultural tuvo ocasiones de sobra para irse ganando. Oportunidades clamorosas, de esas que piensas que es imposible fallar. La primera, todavía con 0-0, quedándose ¡3 jugadores contra el portero!, pero tardando en dar el pase Lucas a Tresaco y el extremo en rematar, por lo que el defensa llegaba desde atrás a cortar.
En un córner del Huesca, Satrústegui sin nadie cerca cabeceó hacia su portería y puso el tanto del empate en propia
Las otras dos, ya con 1-1, fueron en el tramo final. La primera de Calero, absolutamente solo por delante del punto de penalti tras un gran pase de Lucas, la remató muy mal y se le marchó muy desviada. La segunda, también a gran centro de Lucas, la cabeceó muy bien Rodri en el segundo palo pero se encontró con el ‘paradón’ de un Dani Jiménez que ‘volaba’ para despejar el balón.
No se movería el 1-1 del descanso tras una segunda parte de desesperación, donde a nadie le valía el empate pero fue un recital de impotencia de ambos conjuntos para romperlo o al menos acercarse a conseguir hacerlo.
Sin Lucas, la Cultural pasó a no crear nada en ataque. Pese a apretar no tuvo ni una ocasión en la segunda parte
Sorprendió De la Barrera quitando a Lucas, que había asistido en las tres ocasiones claras, y sin el brasileño se acabó el peligro en ataque. Salió Collado primero y luego Sobrino, y demostraron por qué está apostando por el ‘falso nueve’. Y acabó entrando, con la victoria como obligación, Homam, lo que resume bastante bien la situación.
Buscó los disparos lejanos más que nunca la Cultural, pero sin acierto. Y sin crear una sola ocasión tras el descanso pese a apretar. Pero no daba para más. Y gracias que Badia, que había hecho ya una gran parada a Escobar en el minuto 1, sacaba una buena mano en un tiro dentro del área de Enol.
Al menos, se libraba un empate. Aunque cueste encontrarle valor.