Llegó el gran momento de la leonesa María Martín-Granizo, que afronta este sábado su gran oportunidad de conseguir un diploma Olímpico, tras la caída en la prueba Gigante. Una nueva oportunidad en los Juegos Paralímpicos de Milán, donde disputará la prueba de Slalom femenino del esquí alpino. La carrera se celebrará en Cortina d’Ampezzo y estará compuesta por dos mangas, previstas aproximadamente a las 9:00 horas y 12:30 horas. La deportista leonesa está viviendo su debut Paralímpico, después de varios años consolidándose en el circuito internacional.
El reto del Slalom
El principal objetivo de Martín-Granizo será completar las dos bajadas y consolidarse en torno al Top-10, un resultado que supondría un paso adelante en su estreno en la cita paralímpica. Para la leonesa, el Slalon representa además una oportunidad de reivindicación tras el abandono en el Gigante y la posibilidad de cerrar su participación en Milano-Cortina 2026 con una actuación que confirme su proyección dentro del esquí alpino paralímpico español. Además de ser la prueba en la que llega con mejores resultados de las dos y por lo tanto, en la que tiene puestas más esperanzas y ganas.
Un gigante con sabor agridulce
Martín-Granizo llega al Slalom tras su primera aparición en estos Juegos, en el Slalom Gigante, disputado el pasado 12 de marzo. En la primera manga firmó una actuación sólida que la situó novena, manteniéndose en la pelea por el Top-10. Sin embargo, en la segunda bajada, cuando intentaba mejorar su tiempo para escalar posiciones, la española se salió del recorrido y no pudo completar la prueba, lo que le impidió cerrar su estreno. Pese a ello, las sensaciones mostradas dejaron claro que la leonesa tiene ritmo suficiente para competir en la zona media de la clasificación en sus primeros Juegos.