La esquiadora española María Martín-Granizo lamentó haberse «enganchado en las huellas» de otras participantes y salirse de la pista cuando lo estaba «dando todo y yendo muy rápido» este jueves de cara a conseguir un diploma en el gigante de los Juegos Paralímpicos de Milán y Cortina d’Ampezzo (Italia) por el que se moría «de ganas», mientras que Iraide Rodríguez y la pareja Alejandra Requesens y Victoria Ibáñez se mostraron contentas de haber debutado en el evento.
«Bueno, pues me quedo con la primera bajada, que ha sido muy buena. En segunda lo estaba dando todo y estaba yendo muy rápido, sí que es verdad que la pista estaba más complicada, más bacheada y ha transformado mucho la nieve. Me he enganchado en las huellas de las otras chicas, se me ha ido el cuerpo, he ido tarde y ya me he caído», lamentó Martín-Granizo a los medios en declaraciones facilitadas por el Comité Paralímpico Español (CPE).
«Tenía mucha ilusión, me moría de ganas por un diploma, pero soy joven y tengo tiempo para mejorar»
La leonesa quiso quedarse con su primera bajada «para ser un poco más optimista», sobre todo de cara al eslalon del sábado, que es su «disciplina favorita». «Tenía mucha ilusión, me moría de ganas por tener el diploma por lo menos. También me hacía mucha ilusión estar tan cerca de la chica holandesa (Claire Petit), que siempre estoy ahí con ella, aunque en gigante no tanto, y que la han descalificado también», remarcó.
Martín-Granizo reconoció que estaba esquiando bien, pero que iba «un poco descontrolada» en el tramo final, pero que, con todo, estaba «muy contenta» de haber debutado en unos Juegos Paralímpicos de Invierno. «Cuando estaba en el portillón de salida, me he dicho ‘voy a bajar y a disfrutar, que son mis primeros Juegos’. Obviamente, también quería competir, y creo que lo he hecho y que se ha demostrado mi nivel. Todavía soy joven y me