Desde 2012 el Abanca Ademar no ganaba en la pista del Naturhouse La Rioja. Eran otros tiempos, que dieron paso a una época en la que los riojanos eran el indiscutible segundo mejor equipo de la Asobal y los leoneses daban un paso atrás. Otra era que puede haber llegado a su finalPorque los de Rafa Guijosa dieron este miércoles un golpe a la segunda plaza, en la que se colocan con un punto y el goal-average de ventaja sobre los riojanos, tras derrotarles 25-29 en su feudo tras un sensacional encuentro en el que el Ademar mostró una de sus mejores versiones de toda la temporada y dominó de principio a fin.
Ni una sola vez fueron los leoneses por detrás en el marcador, cogiendo una renta de 4 goles en una gran primera parte y sabiendo administrarla y sufrir en la segunda, en la que La Rioja se llegó a colocar a uno en varias ocasiones pero nunca consiguió llegar a empatar.
Mario se salió con 8 goles de 8 tiros, Vieyra fue clave en los momentos decisivos y Costoya se echó el equipo a sus espaldas Una actuación de diez de todo el equipo, pero con tres nombres propios. Uno el de Alejandro Costoya, que durante toda la primera mitad se echó el ataque a sus espaldas y martilleó una y otra vez la meta de Kappelin acabando con siete ‘dianas’ además de hacer jugar a sus compañeros. Otro el de Federico Vieyra, que cuando Guijosa sentó al asturiano en la segunda mitad porque una mixta le había anulado y el partido estaba en un pañuelo, cogió las riendas con varios de sus seis goles logrados en los momentos más decisivos. Y el tercero el de Mario López, que por primera vez en la temporada se encargaba de los penaltis tras fallar pronto Juanín y anotaba sus cinco lanzamientos, acabando en total con un inmaculado 8 de 8.
Ellos fueron las ‘estrellas’ de un Ademar en el que la portería respondió, con Cupara a buen nivel y Biosca decisivo en los siete minutos finales en los que Guijosa le dio la alternativa; Juanjo liderando una defensa que fue muy buena y sufrió sólo una exclusión; y Simonet, pese a quedarse sin marcar, perfecto en la dirección de un equipo que llevó al límite del pasivo prácticamente cada jugada en estático, pero supo de tirar de paciencia para acabar encontrando lanzamientos en buena posición y reducir a la mínima expresión las pérdidas de balón.
La lesión de Garabaya a los 5 minutos mermó la defensa de La Rioja, que se encomendó a Langaro y Ángel en ataque Fue clave ante un La Rioja que notó muchísimo atrás la baja de Garabaya, que se tuvo que retirar lesionado a los cinco minutos, y a quien el Ademar le castigó una y otra vez a Montoro cuando Jota optaba por dejarle defendiendo. Demasiadas facilidades atrás y apenas dos referencias adelante, donde a los destellos ahí sí del lateral zurdo, sólo se les unió un tremendo Langaro (siete goles y una pesadilla constante) y un siempre efectivo Ángel Fernández, que acabó con nueve goles de 11 lanzamientos siendo sólo dos de ellos de penalti.
Con esa receta se cocinó un encuentro que vivió dos momentos fundamentales en su desarrollo en la segunda mitad. Porque en la primera, tras unos primeros compases igualados, el Ademar abrió su primera brecha tras el 7-7 con un parcial de 0-3, llegando a ponerse cuatro arriba (11-15) y yéndose con tres de ventaja (12-15) a vestuarios.
En el arranque de la segunda volvieron a salir mejor los leoneses, que con un fly de Mario para Costoya elevaban a cinco la máxima ventaja (14-19) en el minuto 37. El partido tenía claro color leonés si nada cambiaba y esa variación la encontró Jota colocando una defensa 5-1 zonal sobre Costoya y decidiendo atacar con siete jugadores de campo.
Un fly para empatar fallado a puerta vacía a falta de 15’ y una doble parada de Biosca con 24-26, claves en el encuentro La variación cambió el panorama. Porque aunque una exclusión frenó el primer intento de reacción con el 16-19, cuando volvió la igualdad quedó claro que el choque había cambiado y, en el minuto 44, La Rioja estaba tras un parcial de 4-1 ya a sólo un gol (20-21) y con todo un mundo por delante.
Y llegó uno de esos instantes claves. Balón para empatar, con lo que mentalmente suponía. Encuentran en posición clara a Ángel Fernández en el extremo pero, en vez de lanzar, le tira el fly a Víctor Vigo, que falla a portería vacía.
No desaprovechaba el regalo el Ademar, que con dos ‘cañonazos’ de Vieyra, un penalti transformado por Mario y un gol de portería a portería de Cupara (sólo ese lanzamiento metieron los de Guijosa lanzando sin portero, los otros dos los estrellaron Mario y Leo en el palo) conseguían entrar en los últimos diez minutos con tres de renta (22-25).
Pero aún quedaba tela que cortar. Porque a siete minutos y medio, Rocas volvía a poner a uno (24-25) a La Rioja.Ahí se jugaban los dos puntos. Ahí llegó el otro momento de la verdad. Porque primero Vieyra (sí, otra vez el argentino) marcaba, y después Biosca hacía un doble paradón tremendo, en el lanzamiento de un siete metros y en su rechace, a Ángel Fernández.
Fue la ‘muerte’ de La Rioja. En la preciosa jugada siguiente Mario convertía un pase por la espalda de Vieyra y después Lángaro cometía falta en ataque haciendo decisivo ese 24-27 a falta de tres minuto, que acababa siendo 24-29 con el pitido final.
La opción de volver a ‘Champions’ vuelve a estar al alcance del Ademar.