
El Reino de León que tan pocas alegrías se ha llevado en este 2026 acabó disfrutando de la mayor de la temporada y gritando el ‘sí se puede’ cuando minutos después del final prácticamente nadie se había ido del estadio.
Porque la permanencia sigue muy complicada, por supuesto. Pero a seis puntos y con el equipo que la marca debiendo venir aún al Reino, y sobre todo con la imagen dada para reencontrarse casi cuatro meses después con los triunfos ante el Valladolid, se puede. Por supuesto que se puede.
118 días después, la Cultural resucitó. Eran los que habían pasado desde el último triunfo en Éibar. 16 partidos sin conocer la victoria, a uno del récord histórico del club. Una losa mental que atenazaba al equipo. Una mochila que cada vez pesaba más en sus espaldas. Una dinámica que por fin ha llegado a su final con ocho jornadas todavía por delante y un calendario propicio para tener fe.
1-0 derrotó la Cultural al Valladolid, al que ha ganado sus dos partidos de la temporada. Y lo hizo con justicia, gracias a un gol de Chacón y sobre todo gracias a aplastar a su rival en intensidad, poniéndole la que requería un partido así. A cada duelo fueron con más fe, a cada error respondían con un sprint para rectificarlo que hacía que nada pudiese echarse en cara, a cada balón dividido acudían como si la victoria dependiera de conseguir llevárselo.
Un espectacular Víctor hizo una pared con Calero, la puso atrás tras pisar área y Chacón marcó tras dar en un defensa
Y cuando eso sucede, estás más cerca de ganar. Sobre todo si, tras días donde parecías fallar lo infallable, consigues meter en tu primera llegada, que fue lo que pasó ayer a la media hora.
Mucho tuvo que ver un espectacular Víctor García, que ha llegado a este tramo final en un momento increíble. Ya no sólo es un muro atrás, es que crea peligro en ataque. De sus botas llegó la asistencia del tanto que valió tres puntos, tras una buena combinación leonesa en la que hacía una pared con Calero, pisaba área y la ponía atrás para Chacón, que controlaba y con el balón botando metía el empeine para disparar y ver cómo tras pegar en un defensa el esférico entraba pegado al palo.
En un partido donde muchos brillaron, fue el jugador con más gol del equipo leonés quien desequilibró el encuentro, haciendo su séptima diana.
Se iba al descanso la Cultural con ventaja por primera vez desde la llegada de De la Barrera, aunque con la mala noticia de la lesión muscular de Lucas Ribeiro y de las tres amarillas de Homam, Maestre y Barzic, que se antojaban peligrosas pero supieron controlar.
En la única ocasión del Valladolid, Federico se fue de Homam pero Badia sacó una gran mano a su disparo
Y en verdad sólo hubo un tramo donde la Cultural sufrió, que fue en el inicio de la segunda parte. Y precisamente ahí fue donde llegó la única ocasión clara del Valladolid en el partido, con Peter Federico yéndose de Homam por velocidad y soltando al pisar área un disparo que el meta despejaba con una gran mano firme abajo.
No intervino más el portero. Ayudó también a ello una afición espectacular, desde el inicio con el himno a León cantado como pocos días, al empuje en los mejores momentos y el ejercer de sostén en los más complicados, sin un sólo reproche y ánimos constantes.
Estuvo de 10 un Reino con más de 10.7000 espectadores, pero también muchos futbolistas. Porque si Víctor García estuvo soberbio, imperial fue la actuación en el centro de la defensa de unos Rodri y Barzic que se comieron de principio a fin a sus pares; sensacional el partido de Thiago Ojeda, en su mejor actuación con diferencia de los últimos meses; y decisiva la entrada de Bicho, que fue la pieza clave para conseguir que en el tramo final, en vez de encerrarse atrás, la Cultural consiguiera defender con balón, teniéndolo más que su rival y estando de hecho mucho más cerca el 2-0 que el empate.
Barzic y Rodri estuvieron imperiales, Ojeda cuajó su mejor partido en meses y Bicho fue clave con su salida para acabar defendiendo con balón
Lo tuvo Calero, que tras una buena triangulación, donde Bicho iba conectando en paredes con compañeros y Collado recibía de espaldas y se la dejaba para la llegada del ya a todos los efectos extremo, le pegaba muy bien, fuerte y pegada al palo, pero se encontraba con el paradón abajo de Aceves.
Y acarició la sentencia en el minuto 87 Rodri, que se levantó por encima del defensa para cabecear un saque de esquina pero vio cómo su testarazo pegaba de lleno en el larguero.
La Cultural, que perdió a Lucas por lesión, tuvo la sentencia, pero Aceves hizo una gran parada a Calero y un cabezazo de Rodri dio en el larguero
Con la mala suerte reciente, muchos pensaron tras esa madera aquello de ‘ahora nos empatan’. Pero ni cerca estuvieron. Supo controlar el partido hasta el final la Cultural, que se llevó un triunfo para creer en los milagros. Para hacer ondear al viento miles de banderas de León. Para dejar claro que, se consiga o no lo que ya sería una hazaña, este equipo está muy vivo.