'Jarro de agua fría' en la Cultural, que tendrá que afrontar su decisivo partido frente al Córdoba sin una pieza que ahora mismo es absolutamente fundamental en sus esquemas como es la del lateral derecho Víctor García.
Habían presentado recurso los leoneses por su segunda amarilla frente al Granada y, dado que las imágenes mostraban claramente que era injusta y que no se correspondía en absoluto con lo reflejado en el acta, había muchas esperanzas de que fuera aceptado y Víctor no tuviera castigo.
No ha sido así. Se ha visto durante toda la temporada en la competición la dificultad para que levanten sanciones y el Comité de Disciplina no ha querido entrar ni en un caso tan flagrante, respaldando tras su horrorosa actuación a un Alejandro Ojaos Valera del que tampoco sacaron ninguno de sus clamorosos errores en el video semanal de análisis de jugadas polémicas que siempre publica el CTA.
Lo justifican alegando que "las imágenes presentadas resultan plenamente compatibles con la descripción de los hechos del acta arbitral", pese a que ni le da en la cara como refleja (reconocen que "realiza un movimiento del brazo que impacta sobre el cuerpo") ni se puede considerar en ningún caso el calificativo de hacerlo de "forma temeraria" que el árbitro daba a la acción.
Supone perder a uno de los jugadores más en forma y quedarse sin tu mejor extremo actual, Calero, para retrasarle al lateral
Así, el Comité lo considera un "golpeo voluntario en el contexto de la disputa del balón", por lo que a su juicio el recurso "no puede acogerse a la inexistencia de contacto o de intencionalidad, pues las imágenes constatan la exigencia de una acción antirreglamentaria" y en consecuencia "no concurre un error material manifiesto que permita desvirtuar la presunción de veracidad del acta".
Quien no recibe ningún tipo de sanción por sus declaraciones tras el partido es el técnico Rubén de la Barrera.
La sanción de Víctor García supone un gravísimo problema deportivo para la Cultural, que no sólo pierde a un jugador que estaba a un nivel extraordinario (acaba de ser nombrado mejor jugador del mes de marzo), sino que también se queda sin el que ahora mismo es su extremo más peligroso, Calero, al tener que bajarle a esa posición de lateral donde además la solidez defensiva que aporta es menor que la del venezolano.