En cualquier otro escenario, se podría decir que Iván Calero ya es jugador de la Cultural. Con todas las vueltas que ha dado la operación, la cual se ha reabierto tres veces cuando parecía estar cerrado, la realidad es que aunque el acuerdo sea total nadie lo da por hecho y se mantienen las dudas hasta que todo esté firmado, porque no es la primera vez en la última semana en la que lo está.
Sin embargo, ahora mismo ya hay acuerdo entre el Zaragoza y el jugador por esas cantidades económicas referentes a la mensualidad de agosto y las primas del año pasado que hicieron que, con el jugador ya rumbo a León, tuviera que darse la vuelta a tierras mañas el pasado jueves.
Dado que el acuerdo de Calero con la Cultural era total, eso era lo que frenaba un fichaje que ahora puede de nuevo ya producirse, habiendo luz verde para que el jugador viaje de nuevo a León para acabar de sellarlo definitivamente e incorporarse la próxima semana a la plantilla culturalista.
Un refuerzo tremendamente necesario, más tras el rendimiento de Víctor García en los primeros partidos, que la Cultural no ha querido dejar abierto hasta el último día de mercado y con la opción de quedarse sin refuerzo para ese lateral derecho, por lo que aunque se mantenía firme sobre no pagar nada por el traspaso o por esas deudas, siendo a coste cero el traspaso para su incorporación (siempre estuvo claro que se haría mediante esa fórmula, y no rescindiendo e incorporándose libre, por una cuestión técnica de la influencia para el Zaragoza en su límite salarial) sí que ha cedido un porcentaje de lo que sacaría en una futura venta del jugador.