Hechos unos de los deberes de la temporada que era ganar en La Eragudina, el Astorga quiere ahora seguir con su gran racha para irse al parón con algo más de tranquilidad respecto al descenso.
Son seis ya los partido consecutivos que no pierden los de Joselu Lago, entre ellos, las complicadísimas visitas ante el Lealtad, rival directo ante el que ganaron 1-2, el 0-0 ante el Bergantiños, uno de los mejores locales de la liga y como no, la gran visita ante el líder, la Segoviana, ante el que se pusieron por delante con un gol en el 92’, pero en el último segundo los locales rascaron un empate. Si a esos se le suman el 1-1 ante el Ourense y Oviedo Vetusta y el 3-0 ante el Sámano que le dio al feudo maragato su primera alegría de la temporada.
Dejando atrás la Copa del Rey, que pudo afectar a la plantilla y los errores propios en los partidos, los de Joselu Lago parecen haber encontrado su sitio en la categoría, sobre todo, a nivel defensivo. Que además se le suma al gran hacer fuera de casa, donde han ganado y empatado dos partidos, los últimos ante el mejor y el tercero mejor de toda la liga, como ahora que se medirán ante el 6º mejor y que solo ha perdido uno de seis disputados en casa.
Delante tendrán a otro de los recién ascendidos y que es su siguiente rival en la clasificación. Con menos apuros que el Astorga, los gallegos son el sexto mejor local, donde han tumbado a grandes proyectos como el Numancia y Ávila y cayendo solo ante el Coruxo.
Llegan en un momento muy parecido a los maragatos con cuatro partidos sin perder los cinco últimos y llegando tras ganarle al Langreo en su casa. Sufrieron un cambio de entrenar a principios de noviembre y cuentan con un bloque bastante claro, excepto bajo los palos, con Levrand, Freire y Berardozzi en defensa, Ju, William, Maycon y Villaverde en la medular y Millán, uno de los máximos goleadores, Iago Díaz o Edu González en la parte ofensiva. Desde las 17 horas de este domingo, los de Joselu Lago visitarán A Ribela, buscando alargar su mejor racha de la temporada y seguir marcando esa primera plaza de la salvación.