
Está tan cruzada la temporada que, ni siquiera el día en el que el Abanca Ademar logra la victoria más importante de lo que va de año, la alegría puede acabar siendo completa.
Porque ganaron 32-35 los leoneses en Alicante, en un triunfo absolutamente fundamental para coger un poco de colchón sobre la zona baja antes de enfrentarse de forma consecutiva a cuatro de los ‘cocos’ de la liga, pero perdió en el tramo final a Álex Lodos con una lesión de las que hace temblar.
Porque el lateral leonés, que ya se ha roto tres veces el cruzado, chocó con su rodilla contra un defensor en una penetración a cinco minutos del final, quedándose tendido en el suelo, sin poder apoyar pues tuvieron que sacarle en brazos y llorando desconsoladamente tanto en el campo como en el banquillo.
Lodos, que ya se ha roto tres veces el cruzado, se retiró llorando y sin apoyar al chocar su rodilla con un defensor en una penetración
Y aunque con su historial de lesiones se puede ver desde el punto optimista de que quizá sea el susto de poder volver a tener una grave, el negativo señala que pocos como él conocen su cuerpo y lo que se siente cuando es importante, por lo que su reacción invita a ponerse en lo peor y a rezar para que el diagnóstico no vuelva a ser devastador para un Lodos que estaba además empezando a recuperar su nivel.
Fue el palo que ensombreció el triunfo de un Ademar que, tras una primera parte muy igualada, abrió brecha en el arranque de la segunda hasta ponerse cuatro arriba y supo reaccionar cuando tras ello Agustinos le empató para acabar llevándose el triunfo.
Lo hizo liderado por un extraordinario Gonzalo Pérez, que volvió a ser letal desde el extremo, haciendo daño en estático además de en las contras, y acabando con 11 goles de 13 lanzamientos.
Ademar llegó a ir tres abajo en la primera parte, pero tras el 13-12 nunca volvió a ir por detrás y cogió su máxima ventaja de cuatro ya al inicio de la segunda parte
Pero además, en un día en el que los leoneses no encontraron a los pivotes como vienen haciéndolo esta campaña, y pese al gris día de su ya recuperado referente Juan Castro (también reapareció tras varias semanas ausente Edu Fernández), el ataque volvió a funcionar bien gracias a la mejor versión de lo que va de temporada de Lindqvist (hizo cuatro goles de cinco lanzamientos y se le vio la sangre que se le echaba en falta, aunque le costó la roja directa a 20 minutos del final), al cinco de cinco de un efectivo Casqueiro, a la de nuevo sólida actuación de Wasiak (anotó cuatro de sus cinco lanzamientos) y la buena dirección de un Miñambres que metió los tres tiros que intentó.
Con eso mantuvieron los leoneses el altísimo ritmo goleador al que acostumbran y, con momentos de buena defensa y siete paradas de Álvaro (acabó pese a ello de nuevo con un pobre 18%), les valió para superar a un Alicante que apenas tuvo aportación de su portería.
Así, pese a que el Ademar tuvo un momento complicado en el arranque, con los locales poniéndose tres arriba (9-6) ante las pérdidas y errores en lanzamientos claros de los leoneses, en cuanto se soltaron en ataque el choque cambió.
Agustinos empató a falta de 11 minutos, pero un parcial de 0-3 alejó fantasmas y Ademar anotó casi cada ataque de ahí al final
Nunca volvió a perder por esa renta y de hecho, tras el 13-12, no volvió a estar en ningún momento del partido por detrás en el marcador, poniéndose por delante en el minuto 24 (13-14) por primera vez desde el 0-1 y yéndose ganando 15-16 al descanso.
Salía como un tiro del vestuario el equipo ademarista, que de la mano de Casqueiro y Gonzalo firmaba un parcial de 1-4 con el que se ponía cuatro arriba (17-21), que sería su máxima diferencia y que tendría también con el 20-24.
Sin embargo, Agustinos comenzó a recortar, poniéndose a uno con un 24-25 donde el conjunto leonés desaprovechaba la opción de volver a abrir brecha con una doble superioridad, estando dos menos más de minuto y medio una escuadra local que sobrevivía a esa situación y ponía el empate (26-26) a 11 minutos del final.
Gonzalo lideró con 11 goles a un equipo donde Lindqvist hizo su mejor partido de la temporada, Casqueiro firmó un 'cinco de cinco' y Wasiak y Miñambres volvieron a rendor a buen nivel
Los fantasmas aparecían, pero los alejó con un parcial de 0-3 el Ademar, que devolvía a la dirección a Miñambres y marcaba por medio del central, de Lodos y de Gonzalo para coger aire, y no permitía ya que su renta bajara de los dos goles.
Así, Wasiak soltaba el brazo y metía en dos ataques seguidos, y tras el palo de la lesión de Lodos con 28-31 a cinco minutos del final, cuando los locales se ponían a dos en tres ocasiones consecutivas, el Ademar no fallaba y por medio de Alberto Martín primero, de Juan Castro después y de Casqueiro más tarde confirmaba que la primera victoria a domicilio de la temporada estaba ya en el bolsillo y volvía con ella a León.
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