No fue la derrota frente al Granada la única mala noticia que dejó para la Cultural el partido de este sábado, sino también otra que tendrá consecuencias de cara a los próximos encuentros.
Y es que a 13 minutos para el final el central leonés, Rodri Suárez, se echaba al suelo y pedía el cambio tras notar un problema muscular, entrando en su lugar Tomás Ribeiro.
La zona que tiene dañada Rodri es el abductor y, a falta de hacerle las correspondientes pruebas que confirmen el alcance de la dolencia, todo apunta a que ha dicho adiós al 2025, uniéndose en ese apartado de ausentes en lo que resta de año a un Eneko Satrústegui que aún ni ha debutado y a un jugador fundamental como es Rubén Sobrino.
Se perderá así al menos Rodri dos choques fundamentales ante rivales directos por la salvación, como son Éibar y Huesca, y la visita a un 'gallito' como Las Palmas, así como el partido de Copa del Rey frente al Andorra (y la siguiente ronda en caso de clasificarse), si bien en el torneo copero iba a esperar en el banquillo.
Rodri apunta a perderse al menos los partidos de liga con Éibar, Huesca y Las Palmas, así como en Copa el choque con el Andorra y la siguiente ronda en caso de clasificarse
Pese a la solvencia que hasta el momento ha mostrado el que ha sido su sustituto, Tomás Ribeiro, cuando ha entrado, no deja de ser una pérdida capital para la Cultural puesto que Rodri se había convertido en indiscutible en el once gracias a su gran rendimiento.
De hecho el capitán había sido titular en todos los encuentros de liga desde que Ziganda cogió los mandos del equipo y encadenaba en total 13 encuentros seguidos saliendo de inicio, pues únicamente no estuvo en el once por decisión técnica en el debut en Burgos y por lesionarse en el calentamiento en el partido ante el Sporting.