Mañueco afirma que ley de Concordia mejora la atención a todas las víctimas

Luis Tudanca y Pablo Fernández acusan al presidente y a su Gobierno de "impugnar el legado" del expresidente Vicente Herrera y de "blanquear" el franquismo y la dictadura

Ical
09/04/2024
 Actualizado a 09/04/2024
Mañueco durante un turno de palabra en el pleno. | LETICIA PÉREZ (ICAL)
Mañueco durante un turno de palabra en el pleno. | LETICIA PÉREZ (ICAL)

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, afirmó ayer que la proposición de ley de Concordia mejora la atención de todas las víctimas con más derechos desde el respeto a la Constitución y sigue las recomendaciones de la Unión Europea, mientras que el socialista Luis Tudanca y el morado Pablo Fernández le acusaron de «impugnar el legado» de Juan Vicente Herrera y de «blanquear» el franquismo y la dictadura.

Así lo manifestó en sendas respuestas al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Luis Tudanca, y al procurador de Unidas Podemos, Pablo Fernández, en las preguntas que ambos formularon en el pleno de las Cortes en contra de la normativa de Concordia impulsada por PP y Vox y que inicia su tramitación en el Parlamento de Castilla y León. «Es una proposición de ley y son los grupos el texto los que tienen que hablar, es una norma más completa y más actual y sigue las recomendaciones de la Unión Europea para mejorar la atención a todas las víctimas con más derechos y en un periodo más amplio», argumentó el presidente en su primera intervención en el Pleno respecto a los derechos de las víctimas. 

Tudanca manifestó que con esta norma el presidente de la Junta «entrega las llaves de Castilla y León al franquismo» de su socio de Vox; lamentó que un partido de Estado «sea hoy incapaz de quitarse el yugo» de la etapa de la dictadura y recordó cómo el decreto, que se va a sustituir, apoyó a las víctimas en su reparación e incluso nombró a un sindicalista como presidente del Consejo de la Memoria, en referencia a Ángel Hernández

El socialista le afeó que tuviera que acudir a lo que dice la RAE de la dictadura cuando se le preguntó por qué la norma presentada no la condena. Subrayó que si busca concordia, ésta es conformidad y estar unidos y subrayó que historiadores y memorialistas han rechazado la ley presentada por PP y Vox. «No lo vamos a permitir», advirtió, para indicar que la Unión Europea y la ONU piden «verdad, justicia, reparación y no repetición». «Los pecados de nuestros padres no pueden volver a repetirse con lo que eso supone», zanjó.

Durante su intervención, el socialista mostró una fotografía de un hombre en coche descapotable en 1970 en la Plaza Mayor de Salamanca, Marcelo Fernández Nieto, alcalde de la ciudad y padre del presidente de la Junta. 

«Nosotros estamos con las víctimas, con todas las víctimas; han roto el consenso institucional con la ley de Amnistía y con una ley que recoge los principios de los herederos de ETA», replicó el presidente de la Junta, en referencia a la ley de Memoria Democrática estatal. «Son ustedes los que blanquean al franquismo y al terrorismo. No hagan teatro, les ahogan sus escándalos; sólo quieren tapar sus mordidas indecentes y ahora viene una amnistía infame y va a venir pronto el referéndum que es inconstitucional», concluyó.

 

Cruce de acusaciones

Si a Tudanca replicó el presidente con la ley de amnistía del PSOE a los independentistas del procés, al parlamentario de Podemos, Pablo Fernández, que no ahorró calificativos en contra de la norma de Concordia, le espetó la ley del sólo sí es sí que lleva la firma de la entonces ministra Irene Montero.

«Es una norma abyecta, es atroz, execrable, bárbaro, infame, indecente, intolerable, inaudito, lacerante, miserable, ruin, sangrante, penoso, patético, vil, vergonzoso y vomitivo que deroguen el decreto y aprueben una ley de mierda que blanquea el franquismo», denunció Pablo Fernández. Para el procurador de Podemos, «se hace un ajuste de cuentas del franquismo», a lo que añadió que no es democracia equiparar a las víctimas de la dictadura con la II República; a los represaliados con sus represores, y a las víctimas con sus verdugos, para después censurar que se ignore en esa norma a las asociaciones de la Memoria. «Piensa, actúa y se comporta como un franquista», indicó Fernández. «Por eso está contento de gobernar con Vox, es uno de los suyos», zanjó, para asegurar que no podrán borrar la historia, ni a Federico García Lorca, ni a Miguel Hernández ni a los «luminosos» intelectuales de 1927. «Nos tendrán enfrente. Verdad, justicia y reparación», remató.

Por su parte, el presidente le acusó de tener «una visión sesgada de la historia por su fanatismo ideológico» y afirmó que «ha demostrado que es un vertedero de odio y un sectario». «Les da alergia la convivencia de sus propias confluencias y su extremismo ideológico le impide ver con claridad». 

En su turno, el leonesista Luis Mariano Santos afirmó que la ley Concordia cuestiona que sean un «partido normal, constitucional, de Estado y de gobierno», y consideró que supone aceptar un «giro» de la «ultraderecha» de tiempos «viejunos». Además, señaló que los ‘populares’ de Fernández Mañueco se han convertido en «cainitas» que derogan sus propios decretos de memoria histórica, porque la nueva proposición de ley niega la «evidencia» y el «rigor histórico».

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