Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

Corro de Posada: 'Invicto, Víctor, victoria'

Corro de Posada: 'Invicto, Víctor, victoria'

LUCHA LEONESA IR

Víctor Llamazares  se mostró más contundente que nunca y se llevó el corro que le da su sexta liga sin recibir ni media caida. En la foto con Javi Oblanca. | PATRICIA MARTÍNEZ Ampliar imagen Víctor Llamazares se mostró más contundente que nunca y se llevó el corro que le da su sexta liga sin recibir ni media caida. En la foto con Javi Oblanca. | PATRICIA MARTÍNEZ
Fulgencio Fernández | 08/09/2018 A A
Imprimir
Corro de Posada: 'Invicto, Víctor, victoria'
Lucha leonesa Las 17 victorias sin ninguna derrota de El Hombre Tranquilo de Valderrueda le convierten en campeón de Liga a falta de 7 corros
Un paisano. Un hombre tranquilo, en el corro y en las fiestas. Orgulloso de que los luchadores sean alguien en sus pueblos, por eso lo mismo llevaría el pendón que asciende por el mayo defendiendo a su pueblo, Valderrueda, como también hace en los corros de lucha desde hace años. 29 años. Cinco Ligas (y la sexta en el bolsillo): Víctor Llamazares, de Valderrueda, El Hombre Tranquilo.

Tranquilo, con esa media sonrisa suya de entre pillo y ganador, estaba ayer después de ganar en Posada de Valdeón un corro que le permitía seguir invicto y, de regalo, ganar su sexta liga de manera matemática, con 72 puntos de ventaja cuando sólo restan 70 por disputar.

- ¿A terminar invicto?

- Se intentará, pero ahora todos tienen un aliciente más para tirarme. Y hacen bien, hasta a la gente le gusta que caigan los campeones.

No recibió Víctor ni media caída en esta cita que le daba su 6ª Liga, y dio un par de caídas en 3 segundos Ayer no quería sustos. No recibió ni media caída en toda la tarde, dio enteras en tres segundos... Y eso que el bombo no le regaló nada, primero Filín, después Dani del Blanco, en la semifinal Adrián Fierro y, cómo no, La Cátedra Ambulante de Villabalter, Javi Oblanca, en la final. Había quién apostaba, «a qué se la prepara Javi». Duró poco la apuesta. Una cadrilada y un garabito acabaron con la incertidumbre. Javi levantó al ya campeón: Invicto, Víctor, victoria.

- ¿Feliz por la Liga?
- Feliz por la lucha, por haber podido hacer mi lucha, sin especular, a pecho descubierto, por disfrutar luchando con ‘iguales’, por pensar una cosa y poder hacerla, que en medios la pensaba, la veía... pero no era capaz de mover con soltura a gente más pesada.

Volvió a sonreír ese chaval que pasó un pequeño calvario en medios, con muy poco peso. Que es un luchador enorme, fulminante, sin tiempo de reacción entre lo que piensa y ejecuta, el de las batallas épicas con Ibán El Guerrerín, con un Javi Oblanca más joven... con tantos.

Moisés Vega y Tomasuco González refuerzan su liderato en medios y pesados con otra victoria Fue una suerte aquel Campeonato Provincial que ganó en juveniles. Tenía 18 años, «demasiadas ganas de fiesta», se bebió el verano como si se fuera a acabar el mundo, pero tan solo luchó un corro, en Prioro... Hasta que en aquel Provincial juvenil se animó. Lo luchó. Lo ganó y se preguntó: «A ver si es que yo valgo para esto».

La respuesta la volvió a dar ayer, caída a caída, entre la admiración de sus rivales, de ese Javi milagroso en la final, de Filín.... o de ese Rubén Cerezal que volvió a estar entre los mejores, con un precioso combate ante El Halconero, y que miraba a Víctor como pensando: «Este es de la raza de mi padre». Pues claro que lo es.

Cristian el de Boñar no ceja en su cerco al liderato

Después de la incontestable victoria de Víctor Llamazares llegaron dos categorías de calma, sin sorpresas, con los líderes en su puesto de mando en plaza: Moisés en medios y Tomasuco en pesados.

El rival de Moisés, el noble Rubo, lo reconocía sin morderse la lengua al explicar la final, en la que cayó por 2-0: «Fui a por él, la saqué la cadrilada y parecía que le llevaba y cuando me di cuenta me había puesto patas arriba en un momento. Está muy fuerte».

Es lo que hay con La Roca. Y con Tomasuco. Otro que tal baila en semipesados. Y más ayer que La Perla hizo el esfuerzo de volver con el hombro maltrecho y nada pudo hacer en la semifinal. Como tampoco lo pudo hacer en la final un Pedro Alvarado que es bueno que se vea en estas aventuras pues el chaval tiene mucho que decir en la lucha.

«Le saqué la cadrilada (a Moisés), parecía que le llevaba y me puso patas arriba en un momento» Y llegó pesados. La categoría de la implacable persecución. El peso por el que Cristian pone cerco «sin piedad» al liderato y, además, ya van dos corros en los que Jesús El Nuevo Quiñones se entrampa por medio y nuevamente derrota a Liquete en la fase previa, lo que le condena a sumar solamente un punto. No se le da bien Jesús a Omar y ayer nuevamente se vio.

Así las cosas no parecía que Cristian González fuera a dejar pasar la oportunidad. Y no lo hizo. Derrotó al citado Jesús Quiñones en la semifinal y ya miraba hacia los 10 puntos de otra victoria que le dejarían a sólo 4 del liderato. Impensable hace unas semanas cuando estaba a más de 40.

Pero no estaba todo hecho. En la final le esperaba Guiller, el de Caldevilla, que hizo su mismo recorrido, que subió de semipesados, que luchaba en casa, que es capaz de todo pues tiene mucha más clase que ganas de cuidarse, del que siempre se puede esperar algo y en su casa... más. Y le metió el susto en el cuerpo adelantándose con una media «suya». Pero Cristian tenía metida entre ceja y ceja... Y remontó.

‘La Niña’ Justel, Nerea y Lucía ganan "en el cielo"

La tarde comenzó en Posada con la categoría femenina y aprovecharon además las mejores horas de sol, allí mirando al mejor cielo que ofrece cada año el circuito de lucha.

Creció un poco la participación y las 6 inscritas en medios marcan un hito en esta liga, con dos parejas de gemelas entre las seis:Edi y Paula García, por la montaña y Yasmina y Miriam por la capital.

En ligeros estaban las tres habituales y nuevamente la final vivió el enfrentamiento más clásico, entre Isa ‘La Niña’ Justel y la pelirroja Bea Riaño, que ayer competía por el pueblo de los abuelos, Santa Marina de Valdeón, y le pudo la presión... y la calidad de esa Justel que siempre ha sido pura raza. Disfrutaron los espectadores nuevamente con el combate Isa-Bea.

En medios, con cuatro gemelas y la casi debutante Andrea (era su segundo corro) la victoria fue para la sexta —y gran favorita—Nerea Lorenzo, esta vez en su peso. Derrotó en la final a Paula García, a la que se adelantó con una entera y después la de Puente Almuhey se resintió de su lesión de muñeca y se soltó para evitar males mayores.

Y en pesados nuevamente estaba María Rubiera, que empezó fuerte dejando en la cuneta a la líder y actual campeona, Vanesa Santos, para no saber cómo lucharle en la final a una Lucía López que ya merecía esta primera victoria después de buscarla durante toda la temporada y tenerla cerca varias veces. Bueno es que la lucha haga justicia con deportistas así.
Volver arriba
Newsletter