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Coplas a San Antón

Coplas a San Antón

OPINIóN IR

15/01/2023 A A
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Coplas a San Antón
Oh, glorioso, San Antón!
que tienes al pie un gochín
permiso nos da este año
la peste del pangolín
arrimarnos a tu sayo
en esta fiesta de postín.

¡Oh, inmortal, San Antón!
el de la furiosa barba
a ti me encomiendo
en esta difícil empresa
propicia que estas coplas lleguen a buen puerto
permíteme llevar a cabo los designios de tu cofradía
que no ha medido todavía
la venturosa osadía
de convertir en pregonero
a quien siempre quiso ser rapero.

A ellos ya se lo expliqué:
de mi terraza a la plaza
traigo rimas rabiosas
como las de Shakira a Piqué.

¡Oh, glorioso, San Antón!
¡Perdóname!
Te he mentado demasiado.
A tus barbas me he jugado
mis mejores bazas.
Cierto que no has respondido
siempre que te lo he pedido,
pero me queda el consuelo,
a los pies de la Excelentísima,
que a mí nunca me dio igual
si aparecías tú o la Purísima.

¡Oh, respetable, San Antón!
que atiendes con gran esmero
tanta petición devota.
¡Mira por los ganaderos!
Trabajan como mulos
desde marzo hasta febrero
para cuidar de sus vacas
y nunca les cuadra el dinero.

¡Oh, San Antón, glorioso!
¡Líbranos, Santo, del lobo!
Deja que San Froilán lo explote.
Ya hay bastantes mamarrachos
que sin haber pisado el monte
lo cuidan desde despachos.

Hablando de otros santos
permíteme, San Antón,
un recuerdo por Jueves Santo
al más borracho de León.
Los modernos a esto llamarían
una sinergía de cofradías.
Yo aquí pido tu beneplácito
para que siguiendo sus costumbres
que nunca fueron un lujo
bebamos en su memoria
una copina de... fervudo.

¡Oh ,San Antón, benévolo!
Yo también pido tu amparo
aunque no sea un animal.
No te pongas tiquismiquis
que tu día 17
me operan de sinusitis.

¡Oh, San Antón, benévolo!
No te quisiera incordiar
pero un defecto profesional
me obliga siempre a preguntar:
¿Tú qué opinas exactamente de la Ley de Protección Animal?

¡Oh, glorioso, San Antón!
Tú que cuidas de los animales:
veo tanto perro y gato,
tanta mascota con boato,
que en el súper sólo hay pienso
y no encuentro los pañales.

¡Oh, San Antón, glorioso!
De quejas traigo un armario.
¡Cerdos vietnamitas con correa,
chubasquero y urinario!
Vengo a ofrecerte versos
y que nos libres de este calvario.

¡Oh, San Antón, bendito!
Tú que evitas grandes males
sálvanos del pijerío
de urbanitas actuales.
Muge el ganado en los montes,
cantan aves en corrales,
viene ignorante el turista
y llora en las redes sociales.

¡Oh, San Antón, milagrero!
Líbranos de todo mal.
Saca al oso de las mieles,
al jabalí del maizal,
a los asnos del Congreso,
a los zorros del corral.
Protege a canario y pega,
garduña, trucha y pardal
y a las culebras y erizos,
ratones y comadreja
líbralos, Antón, si puedes,
de la bici de Calleja.

¡Oh, glorioso, San Antón!
¡Perdóname!
Perdona que te hable de política,
pero la turra electoral
ya no deja respirar.
Tienes trabajo en Las Cortes.
Están todos por domar
y en los plenos se dan coces.
¿Cuál resulta más petardo?
De todos el más animal
apellida García Gallardo.

A mi espalda un edificio
que hoy por suerte es un museo
propone un bonito paseo
por donde hace no tanto tiempo
se repartieron nuestro dinero
empresarios, sindicalistas y banqueros.
Los políticos fueron también compadres...
Perdón, San Antón, por la rima
pero es para cargarse en su puta madre.

A este otro edificio,
ya no quiero ni mirar,
no sea que la misma rima
termine por aflorar.
Hoy palacio de dos caciques,
repartiéndose los sueldos,
hacen buena a la difunta
y el dinero no llega a los pueblos.
Aunque solo des los buenos días
si no tienes buen mentor,
te responden con evasivas:
«Eso es cosa del interventor».
Tampoco hay en la oposición
perro alguno que les ladre...
(Y se me vuelve a presentar,
querido San Antón,
la peligrosa rima...
que esta vez dejaré pasar).

¡Oh, glorioso San Antón!
No quisiera dejar este pedestal
sin tratar antes contigo
la cuestión municipal.
El PP se ha encomendado
a la inventora del grial.
Va a quedar su electorado
como un auténtico erial.
Al alcalde no lo quiero ni citar.
Ya le cantó el Chivi
y no lo puedo mejorar.
Si preguntas en cualquier esquina
da igual cura que monjina
tiene pinta de arrasar,
esta vez sin pedir el VAR
en mesa de las Pastorinas.
Y en el próximo mandato
dicen que va a cambiar.

Acaban mis ruegos ya,
santo de gran devoción.
Bajo tus barbas ampara
a mi querido León.
Sálvanos de esta locura,
concede a todos templanza,
no nos prives de buen vino
ni de copiosa matanza.
Pimiento, puerro y tomate
que nos llenen la barriga
y el carillón de Botines
suene por la Sobarriba.

Una última plegaria,
abusando de tu confianza:
Cuídame de la Urraca
del Tulio y del Nemesio,
que su padre fue algo necio
pero era un santo como tú.
También vestía de luto,
aunque en vez de lucir barbas,
tenía gafas y melenas.
Reír ya no sabemos
de tanto que le echamos de menos.

Danos fuerza y esperanza
y que el año venidero
el responsable del acto
acierte con el pregonero.
¡ORACIONES A SAN ANTÓN!
¡LOAS AL SANTO BARBUDO!
¡Larga vida a los presentes!
¡Brindemos con el fervudo!
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