Voces leonesas en la JMJ de Lisboa: "joven y cristiano"

Al encuentro multitudinario con el Papa asistieron cerca de 300 jóvenes de León, coordinados por los ‘kikos’, la Pastoral Juvenil de la Diócesis y el Colegio Peñacorada

08/08/2023
 Actualizado a 08/08/2023
Jóvenes junto al obispo de León que fueron a la JMJ coordinados por la Pastoral Juvenil de la Diócesis. | L.N.C.
Jóvenes junto al obispo de León que fueron a la JMJ coordinados por la Pastoral Juvenil de la Diócesis. | L.N.C.

"Lo más impresionante fue ver a toda la gente de rodillas en silencio; te recuerda que no estás de excursión, que hay un motivo mucho más profundo detrás". Alba, de 25 años y leonesa de la parroquia del Mercado, tiene grabado en el corazón el momento más solemne de la Jornada Mundial de la Juventud, en la que miles de personas acompañaron la vigilia del Papa por la paz en Ucrania. Ella pertenece al Camino Neocatecumenal, conocidos popularmente como ‘kikos’, y es uno de los casi 300 jóvenes de León que han acudido al macroevento festivo y religioso que acogió la capital portguesa hasta el pasado domingo. 

Era su tercera presencia en una JMJ, después de haber asistido a la de Polonia en 2016 y Panamá en 2019. Cuenta que en su grupo aprovecharon este viaje para visitar Oporto, pero acudieron a Lisboa el viernes 4 de agosto para el via crucis con el Papa Francisco y el encuentro con los demás jóvenes de todo el mundo. Recuerda que en la misa del domingo, el Papa les animó a no tener miedo, algo que ella siente a menudo por los problemas habituales de cualquier joven, a los que se añade el temor a que "sea en vano el esfuerzo que conlleva ir a contracorriente y parecer un bicho raro por creer en Dios". Un temor que al verlo representado en los ojos de quienes allí se han concentrado, desaparece y se convierte en "una manera de recargar las pilas".

La JMJ celebrada relativamente cerca de León ha servido para renovar el entusiasmo de los jóvenes católicos leoneses. "Creer y sentir que eres amado por Dios en nuestra sociedad es algo antiguo y desfasado, pero los jóvenes que lo hacemos, que somos muchos, lo hemos demostrado en esta Jornada", añade Andrés, leonés de 17 años y cofrade, que forma parte del grupo de Pastoral Juvenil de la Diócesis de León. Un joven que afirma no tener miedo y que, en su primera asistencia a una JMJ ha quedado "impresionado de caminar agarrados de los hombros ocupando autopistas enteras, rodeados de todas las culturas y naciones". Las vivencias culturales que ha vivido "son gracias a la fe y a que en la Iglesia cabemos todos", recuerda. "Me quedo con las risas, los gritos de la juventud del Papa y los lloros y emociones al conseguir abrir nuestro corazón a Jesús", concluye. 

"Impresionado de caminar agarrados de los hombros ocupando autopistas, junto a todas las culturas y países"

No faltaron en Lisboa varios alumnos del colegio Peñacorada de León, centro educativo vinculado al Opus Dei. "Hemos viajado a la JMJ de Lisboa para conocer a jóvenes cristianos apasionados por Cristo" explica Jaime, que acaba de regresar "muy cansado" pero muy ilusionado de haber podido comprobar que "se puede ser joven, moderno y cristiano". Para otra alumna del colegio ha servido para "sentirse menos sola en este mundo". Voces leonesas que reivindican que se puede ser joven y católico. La siguiente cita será Seúl, en 2027.

Lo más leído