«Aunque no existe ninguna definición de dieta mediterránea totalmente aceptada, frecuentemente ha sido reconocida como el tradicional patrón de alimentación típico de los países del área del mar Mediterráneo en la mitad el siglo XX», explica la nutricionista del proyecto Predimed Plus en León, Laura Álvarez. «La dieta mediterránea no es solo una forma de comer, es una forma de vivir», agrega esta experta en nutrición. Pero otra cuestión a tener en cuenta es que «no es solo una manera de combinar alimentos, es cultura, es patrimonio y fue declarada por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2010», según añade el responsable de este estudio en la provincia, Vicente Martín.
Álvarez, también profesora asociada del Área de Nutrición y Bromatología de la Universidad de León, explica que son varios los puntos básicos de la dieta mediterránea: «Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición; consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres, champiñones y frutos secos; el pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria; los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados; consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos; la carne roja se tendría que consumir con moderación y si puede ser como parte de guisos y otras recetas. y las carnes procesadas en cantidades pequeñas y como ingredientes de bocadillos y platos; consumir pescado en abundancia y huevos con moderación; la fruta fresca tendría que ser el postre habitual, y los dulces y pasteles deberían consumirse solo ocasionalmente; el agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo, y el vino, en caso de consumirse, debe tomarse con moderación y durante las comidas; y realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente».
"La dieta mediterránea no son ‘las patatas fritas estilo meditérraneo’ o ‘con aceite de oliva’", advierte Álvarez «A la sombra de los beneficios de la dieta mediterránea se publicitan como tales alimentos muy alejados de ese patrón que en realidad no son saludables y sí dañinos para nuestra salud», agrega Álvarez, para la que «desafortunadamente esto no está regulado y cualquiera puede apropiarse de ese paraguas sin cumplir una reglas básicas». «No hay que confundirse, la dieta mediterránea no son ‘las patatas fritas estilo mediterráneo’ o ‘con aceite de oliva’ que pueden contener entre otras cosas grasas trans y una gran cantidad de calorías y que son muy perjudiciales para la salud», advierte la nutricionista del proyecto, que alerta de que «un croissant que está hecho de cereales tampoco es dieta mediterránea por su alto contenido en azúcares y grasas», ni tampoco «un consumo excesivo de carnes, ya sean blancas o rojas, un zumo envasado ni tampoco los platos preparados de verduras, carne o pescado». «Tenemos que tener mucho cuidado con los reclamos publicitarios en los que se nos presentan alimentos que en su etiquetado nutricional contienen la palabra ‘Mediterráneo’, ‘estilo Mediterráneo’ o similares, ya que al fin y al cabo no sólo no benefician a nuestra salud sino que pueden perjudicarla», añade Álvarez.
«Ya Platón, en sus diálogos, hablaba de cómo una dieta saludable se debía componer de cereales, legumbres, frutas, leche, miel y pescado; y de cantidades moderadas de carne, dulces y vino», rememora Vicente Martín, que recuerda que Platón «consideraba que los médicos eran los responsables de regular la dieta humana y que esta debía de huir de los excesos pues estos conducían a la enfermedad».
«Hoy en día está aceptado por la comunidad científica que la promoción de este patrón alimentario es una buena recomendación para la prevención de la enfermedad y la mejora de la salud de la población, probablemente debido a la combinación de muchos nutrientes con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que hacen que el conjunto sea mas importante que la suma de las parte», añade Martín, quien detalla que los estudios de Leland Allbaugh en los años 50 ya hablaban de las virtudes de la dieta mediterránea.
Vicente Martín: "No es solo una manera de combinar alimentos, es cultura y patrimonio"
El responsable del proyecto en León, y la nutricionista del grupo, explican en qué consiste y las bondades de la dieta mediterránea
30/10/2017
Actualizado a
15/09/2019
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