Los vecinos de Val de San Lorenzo vuelven a alzar la voz contra el proyecto de construcción de una planta de biometano en el municipio. Después de la multitudinaria movilización celebrada el pasado 26 de septiembre, que llevó las protestas hasta Astorga, los residentes de la localidad maragata reclaman ahora al Ayuntamiento «información, transparencia y medidas concretas» para intentar impedir la instalación. «Val de San Lorenzo no puede quedarse esperando», advierten en un comunicado en el que exigen conocer la posición oficial del Consistorio y las actuaciones previstas para hacer frente al proyecto promovido por Apiolae S.L.
Los vecinos recuerdan que la Junta de Castilla y León abrió el periodo de información pública el pasado 17 de agosto y denuncian que muchos habitantes desconocían la existencia del proyecto hasta la primera reunión informativa, celebrada el 10 de septiembre por iniciativa vecinal. Además, aseguran que todavía no conocen la postura oficial del Ayuntamiento, pese a que el Consistorio anunció, tras la movilización de septiembre, que publicaría un bando para informar sobre las alegaciones municipales presentadas ante la Junta. «Un mes después, ese bando aún no se ha publicado y los vecinos seguimos sin conocer el contenido de las alegaciones ni las próximas actuaciones municipales», lamentan.
Una de las principales cuestiones que plantean tiene que ver con la compatibilidad urbanística de la instalación. Según explican, en la documentación pública consultada no figura el correspondiente informe municipal sobre el proyecto actual. Sí aparece un informe técnico de diciembre de 2024 que hace referencia a otra empresa, Engytek Energy S.L., y a once parcelas del polígono 517, mientras que la iniciativa actual está promovida por Apiolae S.L. y se ubicaría en las parcelas 16 y 17. Por ello, reclaman aclarar si el Ayuntamiento ha emitido un informe de compatibilidad urbanística sobre la planta proyectada y, en caso afirmativo, conocer sus conclusiones.
Los residentes consideran que esta cuestión resulta especialmente relevante porque, según recuerdan, un informe municipal desfavorable podría llevar al archivo del expediente, siempre que se cumplan los requisitos legales y llegue a la Junta antes de concederse la autorización ambiental. En este sentido, insisten en que el Ayuntamiento debe estudiar todas las herramientas que tiene a su disposición dentro de sus competencias para intentar paralizar la iniciativa.
Otra de sus peticiones se centra en las nuevas Normas Urbanísticas Municipales, cuya tramitación fue anunciada por el Ayuntamiento en enero de 2026. Los vecinos consideran que su elaboración representa una oportunidad para regular la implantación de plantas de biometano y otras instalaciones de tratamiento de residuos en suelo rústico. Además, solicitan que el Consistorio estudie la suspensión temporal de determinadas licencias urbanísticas durante la tramitación de las nuevas normas, una medida que, de resultar legalmente aplicable, podría contribuir a impedir la construcción de la planta en el emplazamiento previsto.
Como ejemplo de las posibilidades de actuación municipal, los firmantes del comunicado mencionan los casos de Coreses (Zamora) y Pedrajas de San Esteban (Valladolid). En el primero, la Junta archivó en agosto el expediente de una planta de biogás y biometano después de recibir un informe municipal definitivo desfavorable. En el segundo, el Ayuntamiento aprobó inicialmente una modificación de sus normas urbanísticas para regular estas instalaciones y acordó suspender temporalmente las licencias que pudieran entrar en conflicto con la nueva normativa.
Más allá de los trámites administrativos, los vecinos insisten en su preocupación por los posibles efectos sobre la salud, el medio ambiente, el tráfico pesado, el turismo rural y el patrimonio de la Maragatería. La instalación proyectada contempla el tratamiento de más de 233.000 toneladas de residuos orgánicos al año. Asimismo, cuestionan que los cinco empleos directos previstos en la memoria del proyecto sean suficientes para compensar las posibles repercusiones sobre el entorno. «¿Son suficientes para compensar los posibles efectos sobre los vecinos, el entorno y el futuro de la Maragatería?», se preguntan.
Por último, los residentes solicitan que el Ayuntamiento estudie la posibilidad de visitar otras localidades donde ya funcionan instalaciones similares para conocer de primera mano sus efectos. «No hablamos solo de una planta industrial: hablamos de la vida y del futuro de nuestro pueblo y su comarca», subrayan. El comunicado concluye con una declaración de intenciones: «Seguiremos trabajando unidos, con respeto, responsabilidad y determinación para defender nuestro pueblo y nuestra comarca».
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