Ultimátum de 15 días para retirar las vacas sueltas en Riofrío de Órbigo

La Junta fija el 22 de diciembre como fecha límite para que el ganadero recoja el ganado tras más de dos años de daños en fincas, huertas y parcelas privadas

07/12/2025
 Actualizado a 07/12/2025
Un grupo de vacas sueltas deambula por el pueblo, una imagen ya habitual para los vecinos de Ríofrío de Órbigo | L.N.C.
Un grupo de vacas sueltas deambula por el pueblo, una imagen ya habitual para los vecinos de Ríofrío de Órbigo | L.N.C.

Los vecinos de Ríofrío de Órbigo podrán ver pronto el final de una situación que califican de “insólita” y que les ha acompañado durante más de dos años. Cerca de 80 vacas y varios toros, propiedad de un ganadero residente en León, llevan todo este tiempo deambulando libremente por fincas privadas, prados, huertas, parcelas de cereal e incluso por el casco urbano de la localidad. Una presencia constante que afecta, según denuncian, a su economía, seguridad y vida diaria.

Un problema que comenzó en 2023

El origen del conflicto se remonta a 2023, cuando el pastor eléctrico que mantenía el ganado dentro de una finca arrendada se averió. Desde entonces, las reses comenzaron a desplazarse sin control por la zona. Primero se observaron en los praos y tierras de cultivo, más tarde en Llamas de la Ribera y, finalmente, ya dentro del propio núcleo urbano de Ríofrío de Órbigo.

A lo largo de 2024, el movimiento de los animales hacia espacios habitados se intensificó. Su presencia se volvió frecuente en áreas como El Monte, Las Eras, Entre Las Huertas, La Chana, La Devesa, La Calea e incluso en días recientes en las inmediaciones de Ferreras. El deterioro del estado de algunas reses y la falta de alimento en su entorno original habrían favorecido este avance.

A esta situación se suma el riesgo de siniestros de tráfico, especialmente al anochecer, cuando la visibilidad es menor. En los últimos meses se han registrado varios accidentes y daños materiales en vehículos y propiedades. La carretera afectada es muy transitada por conductores de la Cepeda Alta y el Bierzo Bajo en dirección a León, lo que incrementa la peligrosidad.

El pasado 5 de diciembre, el alcalde de Quintana del Castillo, Manuel Menéndez Omaña, se reunió con el delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego; el responsable de la Ganadería, Amancio; y técnicos autonómicos para abordar el conflicto, que se ha agravado en los últimos meses.

Según el comunicado oficial, Menéndez Omaña informó al presidente de la junta vecinal de Ríofrío de Órbigo sobre los avances alcanzados. «Se le explicó al ganadero la situación de la explotación y se le concedió un plazo de 15 días para recoger el ganado», indica la nota. La fecha límite establecida es el 22 de diciembre.

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Durante este periodo, “los servicios veterinarios de Carrizo de la Ribera comprobarán si se está procediendo a recoger el ganado, así como a darle de comer”. El ganadero se comprometió a recoger las vacas, darles de comer y vender la mayoría del ganado.

No obstante, la Junta ha establecido ya las medidas en caso de incumplimiento. “Si pasados los 15 días el ganado no ha sido recogido, se procederá mediante una empresa autorizada a su encierro; y los servicios ganaderos de la Junta de Castilla y León las identificarán, notificándolo al ganadero, que deberá asumir los costes de la recogida”, recoge la nota.

Si el propietario no abona estos gastos, se aplicarán sanciones más severas: “El ganado será subastado, y el que no esté identificado será sacrificado, siguiendo las directrices legales de publicación, exposición y comunicación”.

El Ayuntamiento confía en que este ultimátum permita poner fin a un problema que ha generado daños en propiedades, tensiones vecinales y una convivencia cada vez más complicada con las vacas sueltas.

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