Los trabajadores del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo no han cobrado aún la nómina correspondiente al mes de abril, un episodio que no es por otro lado desconocido para la plantilla municipal. Una vez más el problema viene derivado de la labor del interventor, cuya ausencia en su día dejó sin cobrar a los empleados durante más de un mes y que en esta ocasión tiene que ver con el relevo en la plaza.
Y es que con el puesto cubierto de manera accidental hasta el momento por uno de los arquitectos municipales, el pasado día 6 de mayo llegaba al puesto una nueva funcionaria procedente de la bolsa de la Junta de Castilla y León, una circunstancia inesperada y celebrada en el consistorio. Ya en ese momento existía preocupación por parte de la plantilla municipal en cuanto a las nóminas, que evidentemente en ese momento no se habían pagado. Los trámites administrativos para dotar de firma a la nueva interventora se dilataron un par de días más, pero lo cierto es que el proceso para dar visto bueno al pago de las nóminas de unos 300 trabajadores no se desbloqueó hasta este jueves.
Y es que no fue hasta última hora de la mañana cuando después de una comisión que contó con la representación de los diferentes grupos políticos presentes en el pleno para conocer la situación de mano de la propia interventora, esta no firmó su informe con el visto bueno. La cuestión derivaría de la disparidad de criterios frente a la secretaría y que, según la nueva intervención, requerían rehacer el informe retirando determinadas cuestiones.
Se da una cuestión curiosa y es que a pesar de estar desbloqueada la situación administrativa, los trabajadores no cobrarán su nómina hasta la próxima semana ya que este viernes es inhábil para todos los funcionarios de la Administración Local.
En medio de esta problemática, precisamente el lunes el Comité de Empresa y la Junta de Personal del Ayuntamiento de San Andrés han convocado una concentración frente al consistorio a partir del mediodía asegurando que se trata de una situación «insostenible» y que no pueden «permitir que siga sucediendo».