Con motivo de la publicación hace una semana de un reportaje sobre «la esacasa, casi ridícula, presencia de mujeres en el callejero leonés» (alrededor del 5%) un colectivo de profesores se ha dirigido a este periódico con una reflexión: «Entendemos, y valoramos, la reivindicacion del callejero pero hacemos otro planteamiento: ¿Y los nombres de los colegios, con lo que estos centros significan, el lugar dónde se están formando las siguientes generaciones?, no solo mujeres, también ahí se prodigan reyes, santos y similares, como ocurre con el callejero y con el añadido de que cambiarlos no sería tan complicado como el callejero».
Y añaden otras reflexiones como «la lógica de los lugares». Se preguntan: «Tiene sentido que el IES de La Robla no se llame Josefina Aldecoa, que fundó y dirigió un colegio, que escribio sobre las maestras y la enseñanza, además de ser de La Robla ¿Qué tiene que ver Ramiro II con este lugar? ¿Cómo se le pone a un centro educativo un nombre cuyo apodo era Demonio?».
Concluyen que llamarse Aldecoa haría que los alumnos pudieran conocer mucho mejor a la escritora y realizar actividades sobre su obra. Y rematan, «muy cerca, en Pola, hay un IESO que ni tiene nombre y está documentado que en Gordón fue maestra otra mujer ejemplar: Ángela Ruiz, inventora del precursor del libro electrónico».
Señalan que solo son dos ejemplos nacidos ‘al calor’ de que es el centenario de Aldecoa; y anuncian una recogida de firmas para «darle más sentido de justicia y lógica educativa a los nombres de los centros educativos de la provincia y la Comunidad;algo que no contempla ningún partido ».