Los talleres de reparación de vehículos alertan sobre la creciente presión que sufren por parte de algunas compañías aseguradoras. Prácticas que, para la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de León (TAREVEL), integrada en la Federación Leonesa de Empresarios (FELE), podrían comprometer la sostenibilidad económica de sus negocios y afectar la calidad del servicio al cliente.
El sector destaca que se enfrentan a imposiciones en las condiciones de trabajo, falta de actualización de tarifas de mano de obra y recambios, y a una posición dominante de algunas aseguradoras que limita la libre elección del taller por parte del usuario. Estas prácticas, denuncian, están generando un desequilibrio que amenaza la rentabilidad de los talleres. Desde TAREVEL señalan que, en muchos casos, terminan asumiendo costes adicionales derivados de servicios complementarios como vehículos de sustitución o transporte de los vehículos fuera de sus instalaciones, sin que las aseguradoras ajusten las primas de autos a los gastos reales de siniestralidad. Es por ello que los talleres cada vez trabajan más y, sin embargo, ven cómo su rentabilidad se ve comprometida.
La presión sobre los márgenes y la fijación unilateral de condiciones por parte de aseguradoras afecta no solo a la competencia justa, sino también al funcionamiento de todo el sector y del propio consumidor final. Los talleres alertan que también los usuarios se ven inmersos en disputas técnicas y económicas que no les corresponden, sufriendo retrasos en las reparaciones, dificultades para ejercer su derecho a elegir taller o presiones para aceptar reparaciones ajustadas a criterios económicos y no técnicos. En algunos casos, el consumidor puede verse inducido a creer que determinadas decisiones vienen impuestas por el taller, cuando en realidad responden a limitaciones fijadas por la aseguradora, lo que genera desinformación, desconfianza y una percepción errónea del servicio recibido.
La concentración del mercado asegurador y su enfoque puramente financiero está agravando la situación, indica el sector, generando episodios de conflicto con los talleres y un desequilibrio que solo se corrige cuando existe intervención judicial.
Ante este escenario, las asociaciones de talleres reclaman un cambio legislativo o una regulación del mercado que garantice tarifas de mano de obra y recambios realistas, que permitan cubrir los costes actuales de materiales, energía, equipamiento técnico y personal cualificado. Asimismo, destacan la importancia de avanzar hacia un modelo de colaboración equilibrado, que respete la independencia del taller y la calidad del servicio al cliente.
Este tema ya está siendo evaluado por las instituciones de Defensa de la Competencia a nivel nacional y europeo, y se espera que la denuncia sectorial liderada por Cetraa, la Confederación Española de Talleres, de la que forma parte TAREVEL, genere cambios normativos que aseguren relaciones comerciales justas.