El Ayuntamiento de León sigue dando pasos para culminar la rehabilitación de la Plaza Mayor. Después de la ejecución del nuevo pavimento, concluida en septiembre tras una inversión de 1,9 millones de euros, el objetivo es actuar en las fachadas, los balcones y los soportales.
El contrato salió a licitación a mediados del pasado mes de noviembre y únicamente se ha presentado una oferta que lleva la firma de Decoración y Construcción de Obras Leonesas (Decolesa). Todo apunta por tanto a que –si los técnicos municipales en materia de contratación certifican que su propuesta se ajusta plenamente a los pliegos– será esta empresa la que se encargue de ejecutar unas obras que cuentan a priori con un presupuesto de 586.232,19 euros (IVA incluido).
El objetivo de las obras pasa por resolver las patologías que sufren actualmente los soportales, los balcones y las fachadas de la Plaza Mayor. Previamente a su ejecución, el Ayuntamiento ha de recabar el permiso de los propietarios y las comunidades de vecinos, puesto que no podemos olvidar que se trata de edificios de propiedad privada.
Una vez obtenidas dichas autorizaciones, los trabajos tendrán una duración estimada de un año y se llevarán a cabo en diferentes tramos con tres elementos principales a rehabilitar: la piedra, los acabados de mortero de las fachadas y la cerrajería de los balcones. Más allá de estas actuaciones, únicamente se realizarán arreglos puntuales en algunos aleros. La descripción de las actuaciones previstas van desde una limpieza somera hasta la sustitución de los elementos más deteriorados.
Las obras prevén eliminar los chapados de piedra existentes en la pilastra de la esquina del lado este de la calle Mariano Domínguez Berrueta y la limpieza de todas las fábricas pétreas de las arquerías de planta baja y los pocos elementos existentes, impostas y recercados de huecos en las plantas primera y segunda. Esa limpieza se ajustará al estado de conservación de cada tramo de paramento a tratar. Asimismo, se eliminarán todos los elementos espurios –como ganchos o herrajes obsoletos– y los pequeños cables entre balcones.
Los balcones son precisamente otra de las actuaciones, aunque es cierto que las balaustradas y los jabalcones no presentan en general grandes problemas, pero sí los solados y las pletinas de los forjados, por lo que se estima que las barandas y jabalcones casi no requerirán sustitución de piezas, mientras que los forjados de los balcones precisarán ser sustituidos en su mayoría.
Por último, los falsos techos de los soportales, renovados todos sobre el año 1999 con técnicas tradicionales a base de cielorrasos de cañizo guarnecido y barrotillos de madera presentan muy buen estado de conservación. No obstante, se realizará una inspección detallada del estado de los falsos techos, para detectar los posibles desperfectos y afinar las intervenciones requeridas. En principio, se procederá simplemente a la limpieza de superficies y al lavado y rascado de pinturas viejas sobre falsos techos continuos.
Esta es otra de las intervenciones enmarcadas en una planificación global para la Plaza Mayor en la que ya se ha ejecutado una de ellas, la renovación del pavimento. Pendiente queda ahora la rehabilitación del edifico Mirador del Concejo, conocido como el Consistorio Viejo. Estas obras conllevarán una inversión de 1.246.120 euros, financiados en un 70% por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, ya que ha sido uno de los proyectos seleccionados por el programa 2% Cultural.
El proyecto básico y el de ejecución se encargaron a mediados de agosto con un plazo de ejecución de nueve semanas, por lo que ya están redactados a través de un contrato adjudicado la arquitecta Virginia González Rebollo por un importe de 57.475 euros (IVA incluido).
Queda por tanto pendiente que salgan a licitación unas obras que servirán fundamentalmente para rehabilitar un edificio cuyo interior deberá compatibilizar sus usos actuales –alberga talleres formativos en oficios tradicionales y artes plásticas– con acciones culturales y turísticas.