“Sin vosotras no hay nosotros”. “La luz que permaneció encendida cuando parecía que todo se apagaba”. “El pilar de esta comunidad (Laciana) siempre fueron ellas, las mujeres, cuando ellos marchaban con sus lámparas a la mina quedaban ellas en las casas, atendían a las familias, a los ganados, criaban y educaban a los hijos, a los trabajos diarios, tantas veces en silencio o silenciadas”. “Ellas han sido la piedra angular sobre la que se sostienen nuestros pueblos, además de ser una pieza clave para frenar la despoblación”. “En la memoria de nuestras mujeres han estado vivas nuestras tradiciones, nuestra cultura, nuestra música”…
Éstas, y otras parecidas e igual de merecidas, son algunas de las frases que se escucharon en la Casa de Cultura de Villablino, que acogía la entrega de los premios Mujer Rural 2025 de la Diputación de León dentro de los actos del Día Internacional dedicado a las mujeres que han apostado por vivir, trabajar y emprender en nuestros pueblos. Y que en este año han sido Flor León (en el apartado de Tradición y desarrollo rural) y Lucía Arroyo (en el de Innovación y emprendimiento en el medio rural). Ellas eran las protagonistas de un acto en el que ejerció de anfitrión el alcalde de Villablino, Mario Rivas, y presidió el máximo representante del organismo provincial, Gerardo Álvarez Courel, con presencia masiva de diputados provinciales de todos los partidos; procuradores regionales; miembros del Consejo Comarcal del Bierzo; la vicerrectora de la ULE, Raquel Domínguez, y toda la corporación del municipio lacianiego.
Flor León, afincada en La Sobarriba y galardonada por su explotación ganadera con especial presencia de vaca mantequera leonesa, quiso compartir su compromiso con su tierra con la familia y, especialmente, “con dos mujeres mucho más mujeres rurales que yo. Una se tuvo que ir de joven a la ciudad y la otra vivió toda su vida en el pueblo, en la casa que construyó, y vio como se fueron vaciando todas las cuadras y como se cerraban las casas, y la gente se tenía que ir. Ellas son Delia Alonso, de Torre del Bierzo, y Ester González, de San Pedro de Trones en La Cabrera. Son mis abuelas”.
Lucía Arroyo, reconocida por desarrollar un negocio de frutas y verduras de temporada del que utiliza el sobrante para elaborar conservas ecológicas, pimientos asados, castañas en almíbar, mermeladas o tomate frito, quiso extender su galardón a todas las mujeres del mundo rural, “las que cada día trabajamos la tierra”, cn cuyos frutos dejó frases para esperanza: “Cada semilla que sembramos lleva la esperanza de un mundo mejor” y habló de la agricultura ecológica en la que trabaja “como una forma de vida que busca dejar un futuro mejor”.
Antes que ellas recibieran su galardón -una estatuilla realizada de los talleres de Cosamai- habían recibido la bienvenida de Mario Rivas que, además de reconocer el papel de la mujer en el Valle como pilar de la comunidad quiso ir más allá y manifestar el compromiso de su ayuntamiento con “la conciliación familiar efectiva, empleo de calidad e igualitario, programas intergeneracionales y desterrar la discriminación y reconocer que con la mayor presencia de la mujer en la vida municipal la política municipal es mucho más fuerte”. Compromisos en los que también incidió la concejala Pilar Carrasco, que habló de las mujeres como “la luz que permanecía encendida cuando parecía que todo se apagaba”.
El discurso central fue el de presidente Gerardo Álvarez Courel, quien habló de las mujeres “como la piedra angular sobre la que se sostienen nuestros pueblos. Durante demasiado tiempo, el trabajo, el esfuerzo y el papel de las mujeres en la sociedad, y especialmente en el medio rural, han sido injustamente invisibilizados, por fortuna, eso está cambiando, y desde la Diputación de León queremos contribuir a ese cambio reconociendo, apoyando y difundiendo vuestro ejemplo, vuestra entrega y vuestro liderazgo” con iniciativas como estos premios. “Sin vosotras no hay nosotros”.
Se cerró el acto con sabor lacianiego. Un pequeño documental de tres lacianiegas que un día dejaron su tierra y han regresado y un miniconcierto de música tradicional de Carmen Marentes (Premio Mujer Rural 2024), Yolanda García y la niña Valeria Arias, el futuro de la tradición.