Pocas representaciones habrá más fieles a la realidad de la Semana Santa de León que la del artesano leonés José María Da Silva Paniagua en el Museo de la Emigración Leonesa. A través de 18 piezas en miniatura, la exposición recorre ampliamente la iconografía de la ciudad con la que las cofradías tratarán de dar testimonio público de la fe en apenas tres semanas.
Si se tuviese que definir ‘Una Semana Santa en miniatura’, que es como se denomina la obra, los adjetivos que más justicia le harían serían detallista y cuidadosa. Detallista porque hasta Nuestra Madre de la Divina Gracia, por ejemplo, cuenta hasta con el más mínimo bordado en su vestido tradicional del luto leonés; y cuidadoso porque se representan las principales imágenes devocionales de la ciudad, como Nuestra Señora del Mercado, Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Virgen de las Angustias o María del Dulce Nombre.
Con moldes de resina
Sorprende porque el propio autor reconoce que no es hermano de ninguna cofradía, pero que sí es “papón de calle”. “Soy un apasionado de la Semana Santa y con este conjunto artesanal he querido rendir mi particular homenaje a la pasión de nuestra tierra”, aseguraba. La colección la empezó a elaborar en 2011 con moldes de resina y una vez sacados dichos moldes “hay que lijar y pulir todo”. “El modelaje es lo que más me cuesta”, reconocía sin olvidarse de los palios, que es “también de lo que más trabajo lleva”. La mayoría de los pasos, dice, le han llevado año y medio cada uno.
La precisión es milimétrica. Los tronos de los pasos también corresponden en su mayoría a los mismos que acercan al cielo a las imágenes en las calles, como el del Cristo de los Balderas de las Siete Palabras o el de Nuestro Señor de la Redención. Por no hablar del palio de la Madre de la Paz de la Cofradía del Santo Cristo del Perdón, bordado en la realidad con hilo de plata y representado a la perfección por Da Silva, al igual que los cordones tan característicos de María del Dulce Nombre y San Juan que cuelgan de la parte alta de los varales y dotan de más movimiento al palio.

Modo de fabricación
“Muchos de los tronos están fabricados en madera policromada con pan de oro y pan de plata”, explicaba el autor en la rueda de prensa. “Buena parte de las imágenes están vestidas y bordadas con hilo de oro, igual que los palios. He reproducido las candelerías que alumbran los pasos y detalles que llevan las vírgenes como joyas o rosarios”, añadía. Y no le falta razón: hasta la Virgen de la Soledad, tanto la de Angustias como la de Minerva, llevaba el fajín que le acredita como ‘generala’ del Aire a la primera y del Ejército a la segunda. Su atención al exorno floral también está demostrado en pasos como los dos que hay de la Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención (los jarrones delanteros de la virgen y la decoración eminentemente roja con anturios en el paso titular de la penitencial, al que tampoco le faltan sus cuatro característicos hachones).
No falló tampoco el escultor en las candelerías, en las que en determinados palios se alcanza a ver encendidas con luz articial y en otras se puede apreciar hasta la cera derretida.
Cuándo se puede visitar y en qué horarios
“Es una exposición que sobre todo va a emocionar a muchos visitantes leoneses y foráneos”, explicó Nuria Alonso Mateos, directora de la Fundación Cepa, que detalló que se podrá visitar hasta el 5 de abril (Domingo de Resurrección) el precio de entrada será de tres euros y las visitas se darán cada media hora desde las 10:30 horas hasta las 13:00 y desde 16:30, 17:00 y 18:30. También estarán disponibles las visitas completas al museo, con un precio de ocho euros con visitas a las 13:00, 17:00 y 18:30.
La exposición tendrá fines benéficos y la recaudación se destinará a ‘Calor y Café’ de San Vicente de Paul

