El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo está a las puertas de dejar atrás una de las etapas económicas más difíciles de su historia. Los datos de la liquidación del presupuesto de 2025, que se ha aprobado por decreto de Alcaldía, y las previsiones para 2026 reflejan que el Consistorio reducirá su deuda hasta situarla en el 71,7% de sus ingresos, un porcentaje muy inferior al límite legal del 110%.
Este importante descenso permitirá al Ayuntamiento cumplir todos los requisitos para abandonar el Plan de Ajuste que durante años ha condicionado la gestión municipal y recuperar capacidad para invertir, mejorar los servicios públicos y poner en marcha nuevos proyectos para los vecinos.
La alcaldesa de San Andrés del Rabanedo, Ana Caurel, ha destacado que "tener ya todos los mimbres para salir del Plan de Ajuste es una gran noticia para el municipio y demuestra que el esfuerzo realizado durante este mandato está dando resultados. Hemos trabajado con responsabilidad y hoy podemos decir que San Andrés está mucho más cerca de recuperar plenamente su autonomía económica".
Según el informe de la Intervención municipal, la deuda financiera pasará de los 32,9 millones de euros con los que cerró 2025 a poco más de 18 millones de euros al finalizar 2026. Esta reducción será posible gracias a las amortizaciones ordinarias y anticipadas previstas para finales de este año.
El cambio cobra aún más importancia si se recuerda que San Andrés del Rabanedo llegó a ser uno de los ayuntamientos más endeudados de España, con una deuda cercana a los 80 millones de euros, generada por anteriores equipos de Gobierno. Esa situación ha obligado durante años a destinar gran parte de los recursos municipales al pago de la deuda, limitando la capacidad del Ayuntamiento para realizar inversiones y reforzar los servicios que presta a los vecinos. Cabe destacar que en 2023, al comienzo de este mandato, la deuda superaba el 170%.
Los datos actuales reflejan una realidad muy diferente. El Ayuntamiento presenta una capacidad de financiación superior a los 8,4 millones de euros, un ahorro neto positivo de más de 5,5 millones y cumple con la regla de gasto, lo que confirma la buena evolución de las cuentas municipales y permite seguir reduciendo la deuda.
Además, la capacidad de financiación obtenida durante los ejercicios 2024 y 2025 permitirá destinar cerca de 13,9 millones de euros a amortizaciones anticipadas, acelerando aún más el proceso de saneamiento económico. La liquidación del 2025 arroja, también que se cumple con la regla de gasto.
Ana Caurel ha subrayado además que esta nueva situación abrirá una etapa muy importante para el Ayuntamiento, porque “nos permitirá destinar más recursos a mejorar unos servicios públicos que han estado muy lastrados por el elevado endeudamiento”. La alcaldesa ha precisado que “reducir la deuda no es solo un objetivo en sí mismo, sino la condición necesaria para poder invertir más y responder mejor a las necesidades de los vecinos".
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