El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo ya cuenta con la liquidación del presupuesto correspondiente al ejercicio 2024, tras la firma del decreto que permite cerrar dicho ejercicio económico y de la cual se dará cuenta en Pleno. Este paso se enmarca en un proceso de recuperación progresiva tras una etapa compleja en el ámbito económico y administrativo.
En términos económicos, la liquidación refleja que, a 31 de diciembre de 2024, la deuda municipal se situaba en 34,5 millones de euros. Cabe recordar que la deuda llegó a superar los 80 millones de euros en mandatos anteriores.
Ahora, el objetivo del Ayuntamiento es reducir el porcentaje por debajo del 110% antes de finalizar el mandato, lo que implica amortizar aproximadamente 8 millones de euros, dentro de una planificación que se considera alcanzable.
Asimismo, el ejercicio 2024 arroja un superávit de 5,4 millones de euros. No obstante, se ha producido un incumplimiento de la regla de gasto, en un contexto marcado por la reactivación de las reglas fiscales ese mismo año, que vuelven a imponer importantes limitaciones a la capacidad inversora de las entidades locales, especialmente en el caso de San Andrés del Rabanedo.
De cara a 2026, el Ayuntamiento trabaja con el objetivo de aprobar un nuevo presupuesto, dado que el actual se encuentra prorrogado. Paralelamente, ya se están iniciando los trabajos para la liquidación del ejercicio 2025.
El Consistorio quiere trasladar un mensaje de prudencia, subrayando que, pese a las dificultades atravesadas, no se ha producido en ningún momento la retención de los tributos del Estado.
La aprobación de esta liquidación ha estado condicionada por un contexto especialmente difícil. Durante el año 2025, la inestabilidad en la cobertura de la plaza de Intervención —ocupada mediante nombramientos accidentales— dificultó el cumplimiento de los plazos habituales. A esta situación se sumó un proceso para cubrir la plaza mediante interinidad que ha derivado en un procedimiento contencioso interpuesto por la Junta, al considerar que el tribunal de valoración no estaba correctamente conformado, frente a la posición de los técnicos municipales, que defienden su plena validez.
No fue hasta diciembre de 2025 cuando el actual interventor accidental tomó posesión, lo que ha permitido culminar ahora la liquidación del ejercicio 2024.
La liquidación de 2024 supone, por tanto, un avance que busca dejar atrás una etapa complicada y sentar las bases para una mayor estabilidad en los próximos años.
El equipo de Gobierno ha mostrado su agradecimiento al trabajo de los distintos departamentos municipales implicados, cuyo esfuerzo ha permitido sacar adelante esta liquidación en un contexto especialmente complejo desde el punto de vista técnico y organizativo.