Los grandes cubos de hormigón que permanecían en varias rotondas de León tras la pasada Navidad han sido retirados este sábado, 21 de febrero, después de la denuncia publicada en este medio, La Nueva Crónica, en la que un conductor se quejaba del grave riesgo que podían suponer para los conductores.
Estos bloques habían servido como base para los tradicionales ramos leoneses instalados con motivo de las fiestas navideñas. Sin embargo, una vez concluidas las celebraciones, las estructuras de hormigón continuaban en el centro de algunas glorietas, generando malestar entre conductores y vecinos.
Tal y como recogió este periódico hace unos días, varios usuarios habituales de estas vías advertían de que, en caso de que un vehículo se saltara la rotonda —especialmente de noche o con lluvia, cuando la visibilidad se reduce—, el impacto contra estos elementos rígidos podría tener consecuencias graves.
