Es una vía de la provincia leonesa con una notable carga e intensa circulación de tráfico de vehículos a diario y desde hace poco más de seis meses donde todos los conductores pisan rápidamente el freno entre el punto kilométrico 30 y 31. Se trata de la carretera autonómica CL-622, que cuenta a pocos kilómetros de la salida de Santa María del Páramo en dirección hacia La Bañeza con un radar fijo instalado desde el pasado mes de septiembre de 2025 y, desde esa fecha hasta la actualidad, siembra la duda a todos los conductores y a su vez enfado por el «mal estado» que presenta la calzada.
El cinemómetro instalado es capaz de medir la velocidad y sancionar a varios vehículos a la vez y en ambos sentidos de la circulación de vehículos que, a pesar de que muchas voces dicen que ya ha comenzado a multar, por el momento sigue inactivo.

Así lo asegura a este periódico la Dirección General de Tráfico (DGT) que explica que el radar fijo todavía se encuentra en periodo de pruebas aunque se hayan colocado durante este pasado mes de enero las señales advirtiendo de su presencia. Por el momento, este control de velocidad no está sancionando a los conductores que superen los 90 kilómetros por hora por los que se puede circular como máximo por esta calzada en el tramo en el que se ha instalado, ya que no aparece aún en activo en la web de la DGT en el listado de cinemómetros –como por ejemplo si aparece la posible presencia de radares móviles en toda la carretera CL-622–.
No obstante, dado que lleva instalado desde inicios de septiembre de 2025 en pruebas, la previsión es que «no tarde mucho» en poder entrar en funcionamiento para controlar la velocidad a ambos sentidos de la vía.
Un arreglo que no llega
La instalación ha generado desde septiembre y hasta la fecha un "creciente enfado y malestar" entre los cientos de usuarios a diario de la CL-622 entre La Bañeza y Santa María por el «mal estado» y el «deterioro» que presenta la calzada, puesto que no entienden que se coloque un radar fijo antes de llevar a cabo el arreglo del firme ante la peligrosidad que supone actualmente el estado que presenta.
Al respecto, desde la Consejería de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León señalan a este periódico que el arreglo de la carretera autonómica CL-622 «se encuentra redactado con un proyecto de renovación del firme con un presupuesto superior a los 2,4 millones de euros». «Cuando las disponibilidades presupuestarias lo permitan se contratará dicha actuación, pero actualmente no se dispone de presupuestos aprobados para el año 2026», añaden. Además, apuntan que «mientras no se ejecute dicha actuación, se seguirán realizando las oportunas labores de conservación»; a la par que indican que la instalación del radar es una competencia que depende exclusivamente de la DGT.

Una falta de arreglo de la CL-622 que denuncia la alcaldesa de Santa María del Páramo y también procuradora de UPL en la Cortes, Alicia Gallego, que recuerda que en octubre de 2022 las Cortes de Castilla y León aprobaron por unanimidad una Proposición No de Ley impulsada por la formación leonesista para instar a la Junta a licitar y ejecutar el proyecto de arreglo de dicha carretera autonómica. Sin embargo, lamenta que «es una renovación de la vía que ni está ni se le espera porque no hay ninguna partida económica de la Junta destinada para ello y, menos, sin presupuestos».
Desde su visión de alcaldesa, afirma que «todo lo que sean controles de seguridad para evitar accidentes están bien, pero no solo un radar a un título recaudatorio. Es una carretera con mucho tránsito y debería ir de la mano de la mejora del estado del vial y creo que Junta y DGT también deberían coordinarse para ello».
Por todo ello, el arreglo de este tramo de vía ni está ni se le espera y quedará a expensas del resultado de las próximas elecciones autonómicas del 15 de marzo, pero lo que si llegará más pronto que tarde será la activación del radar fijo.
