En El Ganso, una pequeña localidad de la comarca de la Maragatería, el paso del tiempo ha dejado una ausencia tan simbólica como preocupante: desde hace dos años no existe ningún cartel que anuncie la llegada al pueblo. Lo que podría parecer un detalle menor se ha convertido en un problema cotidiano en uno de los tramos más transitados del Camino de Santiago a su paso por la provincia de León.
La situación fue comunicada en su momento a la Diputación Provincial de León, titular de la carretera que da acceso al núcleo, pero desde entonces no se ha producido ninguna actuación. El paso de los meses, y ya de los años, ha consolidado una anomalía que no solo afecta a la imagen del pueblo, sino también a su funcionalidad en plena ruta jacobea.
Vecinos de la localidad denuncian que son numerosos los peregrinos y viajeros que, al no encontrar ninguna señal, se desorientan o directamente pasan de largo sin saber que han dejado atrás El Ganso. Una circunstancia especialmente grave si se tiene en cuenta el valor turístico y cultural del municipio dentro del itinerario compostelano, así como el impacto económico que supone cada visitante que no llega a detenerse.
Cansado de la inacción institucional, uno de los habitantes ha decidido tomar cartas en el asunto. Con medios propios y de manera completamente artesanal, ha elaborado un cartel que ya luce a la entrada del pueblo. No responde a criterios técnicos ni cumple con la normativa habitual, pero sí cumple una función básica: informar a quien pasa de que ha llegado a El Ganso.
El gesto, aplaudido por el resto de vecinos, evidencia hasta qué punto la falta de respuesta ha llevado a los propios ciudadanos a suplir una competencia que corresponde a la administración. Mientras tanto, el cartel improvisado se ha convertido en el único reclamo visible de un pueblo que, pese a estar en uno de los caminos más universales del mundo, lleva dos años prácticamente borrado del mapa.