El psicólogo leonés Rubén E. Tabarés Lengo lidera el desarrollo de un Programa de Educación Emocional para Adultos del Áreas Rurales (PEEAAR) que, tras completar con éxito su fase piloto en España, Portugal e Italia, aspira a extenderse a otros países europeos mediante la creación de una red de formadores.
El Programa de Educación Emocional para Adultos de Áreas Rurales (PEEAAR), impulsado por la entidad social Naturgeis y financiado por la Unión Europea, ha desarrollado sus primeras experiencias en Barrientos, localidad perteneciente al municipio de Valderrey, en una población del distrito portugués de Bragança y en San Giorgio La Molara, en la provincia italiana de Benevento.
La iniciativa está dirigida a personas adultas, especialmente aquellas que viven en entornos rurales donde el acceso a este tipo de formación es más limitado y donde situaciones como la soledad o el aislamiento pueden tener una mayor incidencia. En León, la edad media de los participantes rondó los 60 años y la mayoría fueron mujeres.
El proyecto culminará en septiembre esta primera fase, en la que se impartieron cursos de 30 horas a grupos de unas veinte personas en cada país. A través de diferentes módulos, los asistentes trabajaron aspectos relacionados con el autoconocimiento, la gestión emocional, las habilidades sociales, la resolución de problemas cotidianos, la conexión con la naturaleza o el bienestar personal.
Los resultados obtenidos durante esta experiencia piloto han sido, según sus promotores, especialmente positivos. Los cuestionarios realizados antes y después de la formación reflejan que más del 70% de los participantes mejoraron sus indicadores emocionales. “La gente a veces piensa que controla lo que hace el cerebro, pero es un bólido y hay que saber manejarlo”, explica Tabarés, quien considera que la educación tradicional dedica poco espacio a comprender y regular las emociones.
El psicólogo leonés destaca que muchos participantes llegaron con ciertas reticencias iniciales, pero terminaron implicándose plenamente en las dinámicas propuestas. “Se les ha abierto una ventana a un mundo que desconocían y que les ayuda”, asegura. Como ejemplo, recuerda el caso de una viuda que llevaba seis años sin sonreír tras la muerte de su marido y que, al finalizar el curso, recuperó la sonrisa y participó activamente en las actividades grupales.
El programa ha sido diseñado por Tabarés, responsable de seis de los ocho módulos formativos, junto a Fernando Paniagua Blanc y Judith Castañeda Arias, autores de los dos restantes. Ahora, mientras se completa la evaluación de los cursos piloto, los responsables del proyecto ya trabajan en una segunda fase que ampliará el número de países participantes y mantendrá a León como uno de los centros de referencia.
El objetivo pasa por crear una red europea de formadores capaz de trasladar esta metodología a nuevos territorios, tanto rurales como urbanos. Para ello se prevé desarrollar cursos específicos dirigidos a educadores, docentes y líderes comunitarios que permitan multiplicar el alcance de la iniciativa.
Además, el manual definitivo del programa se publicará en español, portugués, italiano e inglés incorporando las mejoras extraídas de la experiencia piloto. Como primer paso para difundir los resultados obtenidos, Naturgeis celebrará el próximo 12 de junio una jornada telemática abierta al público en la que dará a conocer los detalles de este proyecto de educación emocional que ya ha comenzado a dar sus primeros frutos.