Los conductores de los autobuses interurbanos de León han iniciado este viernes una huelga para reclamar mejoras salariales y laborales. Tanto la Unión General de los Trabajadores (UGT) como Comisiones Obreras (CCOO) han denunciado el bloqueo en las negociaciones del convenio colectivo, puesto que son ya más de una decena las convocadas y en las que no han conseguido llegar a ningún acuerdo, lo que califican de “despropósito”.
“La lucha del convenio es un bloqueo total y absoluto”, aseguraba Luis Villares, secretario de Carretera y Logística de CCOO en León, al tiempo que explicaba que desde los sindicatos están “por la labor de negociar”. Todo para acabar, según dijeron, con unas condiciones que son "las peores de Castilla y León y una de las peores de toda España".
Los servicios mínimos impuestos por la Junta eran de un 50% en el alfoz de León en las horas punta. La huelga, según indicaron los propios sindicatos frente a la Estación de Autobuses de la capital, está “apoyada” por alrededor del 80% de los trabajadores, si bien discrepan en el porcentaje que la ha secundado como tal.

Sin "respeto" a los servicios mínimos
No obstante, una de las denuncias que más han gritado ha sido que el Grupo Alsa “no ha respetado” los servicios mínimos, pues tal y como indicó Villares, a pesar de la jornada de huelga de este viernes la compañía ha sacado toda su flota a las calles. Eso sí, lo hicieron una vez terminó la concentración en las cocheras de Alsa: “Por la mañana estuvimos allí y en dos horas no salió ningún autobús. No tenían la documentación ni ponían servicios mínimos en las ventanillas. Es toda una irresponsabilidad”. “No sé si se lo han tomado en serio o hacen lo que les da la gana”, denunció Villares explicando que la empresa había introducido a todos los trabajadores dentro de los servicios mínimos. Ante esto, desde Comisiones Obreras advirtieron de que “seguramente” tomen medidas, entre las que no descartan acudir a Inspección de Trabajo debido a la “ilegalidad” en la que se incurre a ojos de los sindicatos.
Asimismo, alrededor del medio centenar de trabajadores concentrados a las puertas de la estación capitalina denunciaron las condiciones laborales del sector en la provincia, llegando incluso a haber una diferencia de 8.000 euros al año entre los sueldos de Asturias y los de León. “Sin embargo, a pesar de esto la empresa utiliza a los profesionales de León para hacer los viajes entre Gijón y Madrid. Es una auténtica vergüenza y una barbarie”, explicaron.
El próximo lunes, 2 de noviembre, se realizará la segunda jornada de paros del sector de autobuses interurbanos en la provincia.
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