La sesión de la Lonja de León de este miércoles 25 de marzo ha constatado la repetición de los precios de los cereales, en un escenario caracterizado por una elevada volatilidad en los mercados internacionales.
Las materias primas, incluidos los cereales, continúan mostrando fuertes oscilaciones, con jornadas de subidas pronunciadas seguidas de descensos significativos. Este comportamiento está estrechamente ligado a la evolución del petróleo, que sigue marcando el ritmo de las cotizaciones.
En este contexto, el maíz se mantiene como el cultivo con una tendencia más consolidada. Su evolución está condicionada, en gran medida, por la futura normativa sobre biocombustibles en Estados Unidos, cuya publicación podría favorecer la demanda de este cereal en los mercados internacionales.
Mientras tanto, la atención de los operadores se centra menos en los datos agronómicos habituales de estas fechas. Las previsiones sobre el estado de las siembras han quedado en segundo plano, a la espera de los próximos informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que podrían anticipar un descenso de superficie sembrada tanto en ese país como a nivel global.
En el ámbito provincial, la campaña del maíz en León entra en su fase final, con los últimos trabajos de siega tras un invierno marcado por lluvias abundantes que dificultaron el desarrollo de las labores agrícolas.
En términos de precios, este cereal ha mostrado una notable estabilidad a lo largo de la campaña, aunque acumula un descenso cercano al 6% respecto a la anterior, reflejo de la presión ejercida por el contexto internacional.
En concreto, el trigo pienso se sitúa en 200 euros por tonelada, mientras que la cebada —con peso específico superior a 60— permanece en 193 euros. El triticale cotiza a 190 euros por tonelada y el centeno a 176 euros.
Por su parte, la avena mantiene su precio en 145 euros por tonelada, y el maíz —con menos del 15 % de humedad— repite en 213 euros por tonelada.
