La Policía Local de León tramitó durante el pasado año un total de 282 denuncias administrativas a establecimientos comerciales y de hostelería de la ciudad por incumplimientos de distintas normativas autonómicas, estatales y municipales. Los datos reflejan una intensa actividad inspectora que se centra sobre todo en el control de terrazas, horarios, contaminación acústica y demás condiciones de funcionamiento de este tipo de locales.
Según los datos que facilita el Ayuntamiento de León, la normativa que acumuló un mayor número de expedientes fue la nueva Ordenanza Municipal Reguladora de Terrazas y Elementos Auxiliares, que había entrado en vigor en octubre de 2024, con 92 denuncias. Las principales infracciones detectadas estuvieron relacionadas con la instalación de terrazas sin autorización, el exceso de veladores respecto a los permitidos y el incumplimiento de horarios de funcionamiento.
El objetivo de la nueva ordenanza se centra en primer lugar en regular las terrazas habilitadas en plazas de aparcamiento durante la pandemia y cuya conservación requiere una elevada inversión para contar con las estructuras que garanticen su seguridad, su accesibilidad y unas condiciones estéticas dignas. Además, la nueva ordenación de las terrazas hace cumplir la normativa que exige un itinerario accesible de 1,8 metros de anchura desde la fachada de los edificios en zonas que no sean de prioridad peatonal.
Incumplimiento de horarios
La segunda normativa con más sanciones fue la Ley 7/2006 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Castilla y León, con un total de 68 denuncias. Entre las infracciones más frecuentes destacan el incumplimiento de horarios de apertura y cierre, la celebración de actividades sin licencia o la falta de documentación obligatoria. En este sentido, cabe recordar que son habituales las actuaciones de la Policía Local en establecimientos que desarrollaban su actividad fuera del horario permitido, algunos incluso funcionando a puerta cerrada durante la madrugada.
Niveles de ruido
En tercer lugar, el listado incluye la Ley 5/2009 del Ruido de Castilla y León, con 34 denuncias. Las principales irregularidades estuvieron vinculadas a la contaminación acústica, limitadores manipulados o desconectados y emisiones musicales superiores a los niveles autorizados. Las molestias por ruido continúan siendo una de las principales causas de conflicto entre vecinos y establecimientos hosteleros, especialmente en el casco histórico por su alta concentración de locales de hostelería y ocio nocturno.
Además de estas tres normativas principales, las estadísticas incluyen las denuncias administrativas que están relacionadas con la prevención ambiental (26), la convivencia urbana y la prevención de conductas antisociales (17), las medidas sanitarias frente al tabaquismo (13), la celebración de espectáculos públicos (11) y el consumo de drogas (10). Finalmente, aunque el volumen es menor, la estadística refleja también la labor inspectora de la Policía Local en otros ámbitos como la seguridad ciudadana (7), la gestión de residuos y la limpieza de espacios públicos y privados (3) y la venta ambulante (1).
Quejas en el casco histórico
El balance global refleja el resultado de los controles policiales y administrativos sobre el sector hostelero y comercial en un contexto marcado por la búsqueda de equilibrio entre la actividad económica, el ocio y el derecho al descanso vecinal.
Las cifras también muestran la importancia creciente que el Ayuntamiento de León concede al cumplimiento de la nueva normativa de terrazas y al control del ruido, dos de los asuntos que más debate social han generado en la ciudad en los últimos años, sobre todo a raíz del inicio de una nueva etapa a finales de 2023 en la asociación de vecinos León Típico, que ha venido denunciando de forma recurrente conductas incívicas de quienes acuden a los locales de ocio nocturno en el casco histórico, como orinar y defecar en la vía pública, tráfico de sustancias, vandalismo o gritos constantes. Además, se quejaban de los problemas derivados de la ocupación intensiva del espacio público y del ruido nocturno asociado a la actividad hostelera.