Pardomino preserva la memoria de Vegamián

Como cada año sus bellas praderas fueron escenario de la romería de San Antonio para el encuentro de antiguos vecinos y descendientes de la localidad anegada por el pantano del Porma

14/06/2026
 Actualizado a 14/06/2026
La romería de San Antonio congrega cada año a antiguos vecinos y descendientes de la localidad de Vegamián. | ALFREDO HURTADO
La romería de San Antonio congrega cada año a antiguos vecinos y descendientes de la localidad de Vegamián. | ALFREDO HURTADO

Las praderas de Pardomino fueron un año más el escenario perfecto para la celebración de la romería de San Antonio, también conocida como la del encuentro de los antiguos vecinos y descendientes de Vegamián.

Desde primeras horas de la mañana, las calles de Boñar fueron el punto de encuentro de romeros para más tarde hacer un traslado procesional con el santo hasta las bellas montañas de Pardomino, todo un rito que se sigue manteniendo desde sus inicios tras la desaparición de la localidad de Vegamián tras la construcción del embalse del Porma que afectó también a otras seis localidades ubicadas en estos valles.

La Asociación Cultural Amigos de Vegamián –patrocinadora y organizadora de este reencuentro en las praderas de Pardomino de antiguos vecinos– tiene como norma anual el nombramiento de nuevos padrinos, un honor que este domingo recayó en el matrimonio formado por Julián Martínez y María Victoria del Río, quienes recogieron el testigo de los nombrados en 2025, que habían sido Miguel Criado y María Teresa González.

El nuevo padrino cuenta con el reconocimiento de todos los componentes de la Asociación Cultural Amigos de Vegamián y así quisieron reconocérselo durante la romería: «Durante muchísimos años, has sido alma mater de esta celebración. Si San Antonio ha seguido reuniéndonos, si la música no ha dejado de sonar y si el orgullo de Vegamián sigue latiendo con fuerza, ha sido en gran medida gracias a tu tesón, a tu generosa entrega y a ese amor incondicional que siempre has demostrado por nuestra tradición». Unas palabras que, como no podía ser de otra manera, emocionaron a Julián y a toda su familia.

Los padrinos, Julián Martínez y María Victoria del Río, junto a sus familiares. | A. HURTADO
Los padrinos, Julián Martínez y María Victoria del Río, junto a sus familiares. | A. HURTADO

 

Los actos programados para esta jornada de convivencia se fueron cumpliendo. Tras la condecoración de los nuevos padrinos, se celebró la tradicional procesión y la misa. Posteriormente, todos los asistentes fueron invitados a la degustación de la torta del santo con un vino o mistela, todo ello amenizado por el folclore popular antes de rematar con una comida popular.

Ya en jornada de tarde se celebraron juegos infantiles como la rana, el aro o la herradura con importantes premios para los ganadores. Finalmente, los asistentes procedieron a la limpieza de la pradera en la que se celebró la romería.

Como cada año, aunque el fervor se mantiene, la presencia de devotos y romeros de San Antonio va reduciéndose progresivamente, puesto que van desapareciendo algunos de esos miembros de familias que fueron una parte importante de esta celebración, que mantiene viva el alma de Vegamián.

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