Más paro y menos empleo. Octubre no ha sido un buen mes para el mercado de trabajo en la provincia de León. Tras los malos datos de septiembre, cuando se destruyeron trece empleos diarios por el fin de la temporada de verano, lo cierto es que el panorama no ha cambiado demasiado en las estadísticas publicadas este martes por el Gobierno de España.
En el caso del número de parados, al cierre del mes pasado se contabilizaban 20.092, lo que supone un aumento de 315 en comparación con el dato de septiembre. Si establecemos la comparativa interanual, la lista de demandantes de empleo tiene 1.161 integrantes menos que en hace un año en la provincia de León, lo que se traduce en una caída del 5,46%, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Cabe destacar además que el paro registrado aumentó el mes pasado en todos los sectores. Aunque lo hizo especialmente en los servicios (+198), la cifra también creció en la industria (+72), la agricultura (+24), el colectivo de personas sin empleo anterior (+16) y la construcción (+5).
En todo caso, los datos de afiliación a la Seguridad Social son siempre una referencia más clara de la situación del mercado laboral, puesto que reflejan el número de leoneses que tienen un puesto de trabajo y cotizan por desempeñarlo.
Concretamente, la afiliación a la Seguridad Social dejó el pasado mes de septiembre una rebaja en la provincia de León. El número de cotizantes se sitúa en 171.792 tras un descenso de 89 durante el mes pasado. De ello se deduce que en la provincia se destruyeron prácticamente tres puestos de trabajo cada día del mes pasado. En cambio, la comparativa interanual es positiva y la economía leonesa ha ganado 2.304 afiliados durante el último año, lo que supone una media ligeramente superior a seis cada día y una subida del 1,36%, según los datos facilitados desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
¿Y por qué aumenta más el número de parados de lo que se reduce el de cotizantes a la Seguridad Social? La respuesta puede estar en primer lugar en la gente que perdió su empleo al cierre de septiembre con el fin de la temporada de verano, pero que no se dio de alta como parado hasta octubre, mientras que la baja en la Seguridad Social se tramita de manera inmediata. Además, puede haber gente que estaba inactiva y no buscaba trabajo (por las vacaciones o porque el verano no suele ser una época propicia para las contrataciones más allá del sector turístico) y que haya decidido darse de alta como demandante durante los primeros meses del nuevo curso.
De la misma manera, cuando el paro se reduce, puede ser porque la gente encuentre un empleo, pero también porque se jubile, porque emigre o porque no renueve su inscripción en las listas del Ecyl al no tener ya derecho a prestación alguna ni perspectivas de colocarse.
Mientras, la afiliación a la Seguridad Social aumenta únicamente cuando se crean puestos de trabajo y desciende cuando se destruyen. Además, en la Seguridad Social una persona puede registrar varias afiliaciones y esto sucede especialmente en sectores con una estacionalidad marcada, como es el caso de los servicios.
Retomando los datos del paro registrado, cabe referirse además a la contratación. Durante los primeros diez meses del año se firmaron en la provincia de León 86.006 acuerdos laborales, de los que 33.603 eran indefinidos (39,07%) y 52.403 tenían carácter temporal (60,93%). La última reforma laboral ha elevado la contratación indefinida hasta acaparar casi cuatro de cada diez relaciones laborales en la provincia de León, aunque ello ha implicado que crezcan los acuerdos que no alcanzan la jornada completa o son fijos discontinuos. Estos últimos se consideran indefinidos pese a estar vigentes solo durante algunas épocas del año y pese a que sus titulares no figuran como parados.
Ello ha derivado en un incremento del pluriempleo, es decir, personas que tienen más de un puesto de trabajo y que distorsionan en cierta medida los datos de afiliación a la Seguridad Social.