La muerte también tiene un precio y, además de afrontar la pérdida de un ser querido, las familias también deben hacer frente al coste del funeral. Un último adiós cuyos precios varían en función del lugar en el que se celebre, y del tipo opción elegida (inhumación o cremación) y de los extras que se contraten, como el velatorio, las flores o el traslado. En el caso de la provincia de León, el gasto medio para un funeral se estima en unos 3.706 euros para un entierro y en una media de 3.586 euros en el caso de una incineración.
Sin embargo, a estos costes hay que sumar otros dependiendo del lugar en el que se despida al fallecido. Una realidad que queda reflejada en el estudio ‘¿Quién paga más por la muerte en España?’ elaborado por Unespa, la patronal del sector asegurador. Para su elaboración, se requirió a las aseguradoras que indicasen el tipo de sepelio de que atendieron (si el enterramiento se produjo en la misma localidad de residencia de la persona fallecida; si hizo falta un traslado nacional; o si fue necesario un traslado internacional), así como información precisa sobre el lugar de residencia del asegurado (a través del código postal). Esta información ha permitido identificar diferencias de coste entre provincias e, incluso, municipios.
Seguro de decesos
El informe detalla que «el seguro de decesos existe en España desde hace más de siglo y medio para que la muerte de un familiar no comprometa el patrimonio de aquéllos que quedan detrás y deben de gestionar sus consecuencias. El seguro de decesos es uno de los más populares que hay en el país. Su popularidad es tal que aproximadamente la mitad de la población tiene seguro de decesos y, cada año, entre el 60% y el 65% de los sepelios que se producen en España son intermediados por dicho seguro».
Asimismo, se hace hincapié en que la inmensa mayoría de los costes asumidos por el seguro de decesos, según la información facilitada por las propias entidades, se corresponde con los gastos del entierro. «Como el porcentaje de las prestaciones de las entidades de decesos dedicado a gastos funerarios es superior al 90%, se puede identificar que los gastos pagados por las entidades aseguradoras se identifican con los gastos de sepelio de cuando menos el 62%-63% de los fallecimientos producidos en España».
Diferencias territoriales
Los datos obtenidos en este estudio también destacan las variaciones en los costes entre unas provincias y otras en lo que se refiere a lo que se paga por el sepelio. “En la provincia de Girona, por ejemplo, los costes pagados son un 29% superiores a la media nacional. Mientras tanto, en la provincia de Zamora, esos mismos costes están un 40% por debajo”, detalla. León se situaría en uno 21,92% por debajo.
«Entre las provincias con costes diferenciales superiores, además de Girona, se encuentran Madrid, Barcelona, Lérida y Huesca; lo cual apunta a un patrón geográfico pirenaico bastante acusado. Entre las provincias donde el entierro sale más barato figuran, además de Zamora, Santa Cruz de Tenerife, Palencia y Soria; así como las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla», remarca.
Mayor población, más gasto
El informe recoge también un análisis de los mayores municipios españoles, aquellos que rebasan los 250.000 habitantes, y desvela que Madrid, Vigo y Valencia son las ciudades donde fallecer resulta más costoso. Sin embargo, existe media docena de localidades grandes donde un entierro cuesta menos que en el conjunto de país, como es el caso de Bilbao, Murcia, Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Córdoba y Málaga.
Traslado
El informe ‘¿Quién paga más por la muerte en España?’ también repasa cuál es el coste de mover al fallecido desde el lugar donde pereció hasta el sitio donde deseaba pasar el resto de sus días. El traslado de un cadáver dentro el territorio nacional conlleva, habitualmente, el pago de 424 euros. En cambio, repatriar un cuerpo desde el extranjero es sensiblemente más costoso. En concreto, el coste medio de este traslado internacional es de 5.987 euros.

