Si este lunes se informaba en estas mismas páginas sobre los efectos de la guerra de Irán en los precios de los materiales de construcción y en el repunte de las obras que quedan desiertas (25 solo en la provincia de León durante la primera mitad del año con un importe superior a cinco millones de euros), ahora se ha sabido que tampoco el Mirador del Concejo tiene quien lo arregle.
La licitación impulsada por el Ayuntamiento de León el pasado 31 de julio con un plazo de presentación de ofertas que se extendía hasta el 26 de agosto, no ha concitado el interés de ninguna empresa constructora, tal y como se puede comprobar en el perfil del contratante de la página web municipal.
La inversión prevista para rehabilitar el conocido como Consistorio Viejo de la Plaza Mayor se situaba inicialmente en casi 1,3 millones de euros (IVA incluido) con un plazo de ejecución de 14 meses desde la formalización del contrato con la adjudicataria y la firma del acta de replanteo. Se trata de una actuación que cuenta además con financiación del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana a través del programa 2% Cultural, que ingresó el pasado 29 de junio en las arcas municipales una subvención de 934.590 euros.
A priori, según la resolución del departamento que encabeza Isabel Rodríguez, las obras deberían iniciarse antes de que finalice el presente año y terminarse en un plazo de 18 meses, aunque la necesidad de abordar una nueva licitación puede dar al traste con el calendario previsto. En este sentido, cabe recordar que la tramitación del proyecto se había aplazado a 2027 por la merma de los recursos municipales tras la anulación de las ordenanzas de tratamiento de residuos y la ausencia de un presupuesto para el presente ejercicio.
Sin embargo, el hecho de que finalmente se hayan aprobado las cuentas presentadas por el equipo de gobierno (gracias a la abstención de UPL) permitió que la Junta de Gobierno Local aprobase en su última reunión de julio la licitación de las obras.
El proyecto pretende resolver las «deficiencias importantes» que el Mirador del Concejo tiene en la cubierta, en las carpinterías y en las instalaciones de electricidad y calefacción y lo mismo ocurrirá con los «deterioros generalizados» en la planta baja por la humedad.
Según la memoria elaborada por el Instituto Leonés de Renovación Urbana y Vivienda (Ilruv) como base para la redacción del proyecto y la solicitud de la subvención estatal, el tratamiento para hacer frente a este diagnóstico comienza por la limpieza y el tratamiento biológico de la piedra, además de la restauración de balaustrada, cornisas, dinteles, impostas y gárgolas con reposiciones puntuales y microcosidos de los elementos que estén fracturados.
Se sustituirán todas las carpinterías de madera exteriores por otras del mismo diseño y material –pero adaptadas a las actuales exigencias de estanqueidad al aire y al agua– y se instalarán vidrios triples y cortinas enrollables que limiten la entrada de la luz solar. Además, se instalará una cámara ventilada bajo el suelo de la planta baja para eliminar la humedad que ascienden desde la tierra por capilaridad.
También se restaurarán las barandillas metálicas de forja de los balcones y se repondrán las piezas dañadas con otras del mismo material y técnica constructiva. Lo mismo se hará con el suelo de los balcones, que se impermeabilizará en la línea de encuentro con la fachada y con la cornisa sobre la que se apoya.
Además, se prevé la adecuación a la normativa la instalación de alumbrado y de emergencia, además de los sistemas de detección de incendios. Y se reubicarán los cables que actualmente discurren por la fachada y que pasarán a estar canalizados o enterrados.
Las mejoras previstas en la memoria derivarán también en la instalación de un sistema de renovación del aire interior y otro de aerotermia y emisores a baja temperatura, además de una pequeña caldera de gas para calefactar el edificio en situaciones excepcionales o de temperatura punta.
En cuanto a la accesibilidad del edificio, se demolerán los aseos para construir otros accesibles y se adecuará el acceso lateral por la calle Plegarias mediante la instalación de una rampa que se ajuste a la normativa.
Además, se ha previsto la instalación de un ascensor en el hueco de la escalera y el edificio contará con señalización y dispositivos adaptados para personas con limitaciones cognitivas.
Como el Mirador del Concejo está dentro del recinto declarado del Conjunto Histórico de la Ciudad Antigua de León, el edificio ostenta el mayor grado de protección que concede el plan especial aprobado por el Ayuntamiento para velar por la conservación de toda la zona. Es por eso que las actuaciones para su rehabilitación estarán guiadas por la salvaguarda de los valores de autenticidad presentes en el edificio desde el punto de vista material, espacial y de carácter. Se mantendrán los materiales y técnicas constructivas históricas y solamente se sustituirán piezas que estén en avanzado estado de deterioro y no puedan ser reparadas. Es por eso que se plantea una intervención que respete la diversidad de materiales existentes, por ejemplo, en la cubierta, que seguirá teniendo teja y pizarra.
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