León reactiva los proyectos para culminar la remodelación de la Plaza Mayor

El Ayuntamiento licita las obras para rehabilitar el Mirador del Concejo y adjudica las de las fachadas de los edificios gracias al nuevo presupuesto

11/08/2026
 Actualizado a 11/08/2026
La renovación del pavimento acabó hace casi un año y ahora se actuará en el Consistorio Viejo y las fachadas. | CARLOS S. CAMPILLO (ICAL)
La renovación del pavimento acabó hace casi un año y ahora se actuará en el Consistorio Viejo y las fachadas. | CARLOS S. CAMPILLO (ICAL)

El Ayuntamiento de León reactiva los proyectos para culminar la remodelación de la Plaza Mayor de la Constitución Española. Tras la actuación para sustituir el pavimento e impermeabilizar el aparcamiento subterráneo, que concluyó el pasado mes de septiembre, quedaban pendientes todavía las obras para rehabilitar el Mirador del Concejo (conocido como el Consistorio Viejo) y las fachadas y balconadas de los demás edificios del espacio porticado.

Dos actuaciones cuya tramitación se había aplazado a priori para 2027 a raíz de la merma de los recursos municipales por la anulación de las ordenanzas de tratamiento de residuos y ante la ausencia de un presupuesto para 2026.

Sin embargo, el hecho de que finalmente se hayan aprobado las cuentas presentadas por el equipo de gobierno (gracias a la abstención de UPL), ha permitido ya que la Junta de Gobierno Local aprobase en su última reunión de julio la licitación de las obras para rehabilitar el Consistorio Viejo.

La inversión prevista inicialmente –a la espera de las ofertas que las constructoras presenten hasta el día 26 de agosto– se sitúa en casi 1,3 millones de euros (IVA incluido) con un plazo de ejecución de 14 meses desde la formalización del contrato con la adjudicataria y la firma del acta de replanteo. Se trata de una actuación que cuenta además con financiación del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana a través del programa 2% Cultural, que ingresó el pasado 29 de junio en las arcas municipales una subvención de 934.590 euros.

A priori, según la resolución del departamento que encabeza Isabel Rodríguez, las obras deberán iniciarse antes de que finalice el presente año y terminarse en un plazo de 18 meses.

El proyecto pretende resolver las «deficiencias importantes» que el Mirador del Concejo tiene en la cubierta, en las carpinterías y en las instalaciones de electricidad y calefacción y lo mismo ocurrirá con los «deterioros generalizados» en la planta baja por los efectos de la humedad.

Según la memoria elaborada por el Instituto Leonés de Renovación Urbana y Vivienda (Ilruv) como pase para la redacción del proyecto, el tratamiento para hacer frente a este diagnóstico comienza por la limpieza y el tratamiento biológico de la piedra, además de la restauración de balaustrada, cornisas, dinteles, impostas y gárgolas con reposiciones puntuales y microcosidos de los elementos que estén fracturados.

Se sustituirán todas las carpinterías de madera exteriores por otras del mismo diseño y material –pero adaptadas a las actuales exigencias de estanqueidad al aire y al agua– y se instalarán vidrios triples y cortinas enrollables que limiten la entrada de la luz solar. Además, se instalará una cámara ventilada bajo el suelo de la planta baja para eliminar la humedad que ascienden desde la tierra por capilaridad.

También se restaurarán las barandillas metálicas de forja de los balcones y se repondrán las piezas dañadas con otras del mismo material y técnica constructiva. Lo mismo se hará con el suelo de los balcones, que se impermeabilizará en la línea de encuentro con la fachada y con la cornisa sobre la que se apoya.

Además, se prevé la adecuación a la normativa la instalación de alumbrado y de emergencia, además de los sistemas de detección de incendios. Y se reubicarán los cables que actualmente discurren por la fachada y que pasarán a estar canalizados o enterrados.

Las mejoras previstas en la memoria derivarán también en la instalación de un sistema de renovación del aire interior y otro de aerotermia y emisores a baja temperatura, además de una pequeña caldera de gas para calefactar el edificio en situaciones excepcionales o de temperatura punta.

En cuanto a la accesibilidad del edificio, se demolerán los aseos para construir otros accesibles y se adecuará el acceso lateral por la calle Plegarias mediante la instalación de una rampa que se ajuste a la normativa.

Además, se ha previsto la instalación de un ascensor en el hueco de la escalera y el edificio contará con señalización y dispositivos adaptados para personas con limitaciones cognitivas.

Como el Mirador del Concejo está dentro del recinto declarado del Conjunto Histórico de la Ciudad Antigua de León, el edificio ostenta el mayor grado de protección que concede el plan especial aprobado por el Ayuntamiento para velar por la conservación de toda la zona. Es por eso que las actuaciones para su rehabilitación estarán guiadas por la salvaguarda de los valores de autenticidad presentes en el edificio desde el punto de vista material, espacial y de carácter. Se mantendrán los materiales y técnicas constructivas históricas y solamente se sustituirán piezas que estén en avanzado estado de deterioro y no puedan ser reparadas. Es por eso que se plantea una intervención que respete la diversidad de materiales existentes, por ejemplo, en la cubierta, que seguirá teniendo teja y pizarra. 

Por otra parte, la aprobación definitiva del presupuesto –la del pasado mes de julio era inicial– permitirá próximamente la adjudicación de las obras para rehabilitar las fachadas y las balconadas de los edificios porticados que rodean el Mirador del Concejo. La propuesta de adjudicación data del pasado mes de marzo, pero no había podido aprobarse por parte de la Junta de Gobierno por los citados problemas económicos derivados de la anulación de las ordenanzas de tratamiento de residuos y de la ausencia de unas cuentas para 2026.

El contrato salió a licitación en noviembre y solo se había presentado una oferta de Decoración y Construcción de Obras Leonesas (Decolesa), que ejecutará estas obras con un presupuesto de 586.232,19 euros (IVA incluido).

El objetivo de las obras pasa por resolver las patologías que sufren actualmente los soportales, los balcones y las fachadas de la Plaza Mayor. Previamente a su ejecución, el Ayuntamiento deberá recabar el permiso de los propietarios y las comunidades de vecinos, puesto que no podemos olvidar que se trata de edificios de propiedad privada. 

Una vez obtenidas dichas autorizaciones, los trabajos tendrán una duración estimada de un año y se llevarán a cabo en diferentes tramos con tres elementos principales a rehabilitar: la piedra, los acabados de mortero de las fachadas y la cerrajería de los balcones. Más allá de estas actuaciones, únicamente se realizarán arreglos puntuales en algunos aleros. La descripción de las actuaciones previstas van desde una limpieza somera hasta la sustitución de los elementos más deteriorados. 

Las obras prevén eliminar los chapados de piedra existentes en la pilastra de la esquina del lado este de la calle Mariano Domínguez Berrueta y la limpieza de todas las fábricas pétreas de las arquerías de planta baja y los pocos elementos existentes, impostas y recercados de huecos en las plantas primera y segunda. Esa limpieza se ajustará al estado de conservación de cada tramo de paramento a tratar. Asimismo, se eliminarán todos los elementos espurios (como ganchos o herrajes obsoletos) y los pequeños cables entre balcones.

Los balcones son precisamente otra de las actuaciones, aunque es cierto que las balaustradas y los jabalcones no presentan en general grandes problemas, pero sí los solados y las pletinas de los forjados, por lo que se estima que las barandas y jabalcones casi no requerirán sustitución de piezas, mientras que los forjados de los balcones precisarán ser sustituidos en su mayoría.

Por último, los falsos techos de los soportales, renovados todos sobre el año 1999 con técnicas tradicionales a base de cielorrasos de cañizo guarnecido y barrotillos de madera presentan muy buen estado de conservación. No obstante, se realizará una inspección detallada del estado de los falsos techos, para detectar los posibles desperfectos y afinar las intervenciones requeridas. En principio, se procederá simplemente a la limpieza de superficies y al lavado y rascado de pinturas viejas sobre falsos techos continuos.

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