El Mercadillo Gelete del Libro de Texto Usado volvió a reunir este jueves en León a estudiantes y familias que buscan dar salida al material escolar que ya no van a utilizar y, al mismo tiempo, encontrar libros para el próximo curso a precios más asequibles. La iniciativa, organizada por Radio León en colaboración con Felampa y Adif, se celebró desde las nueve y media de la mañana bajo la marquesina de la antigua estación de tren,ubicación que ya se repite por tercer año consecutivo. Hace unos años, la Plaza de la Pícara y el Centro Comercial León Plaza fueron las sedes elegidas para esta iniciativa.
La dinámica es sencilla y conocida ya por muchos leoneses: los alumnos llevan sus libros, los colocan en mantas o mesas improvisadas y esperan comprador. También hay quien aprovecha para intercambiarlos o donarlos si no consigue venderlos.

La compra de libros usados parece estar cada vez más normalizada entre las familias. Tamara, secretaria de Felampa, considera que “la gente ya está concienciada en no maltratar los libros, no escribirlos con boli, para que puedan tener una segunda vida”. Asegura, además, que por el mercadillo pasan tanto padres como alumnos, aunque cada vez se ve más presencia de adolescentes que se encargan directamente de vender sus propios libros.
Los ejemplares que no encuentran comprador durante la jornada también tienen una salida solidaria. “Los libros que no se consiguen dar salida en el día de hoy nos los llevamos a la Federación de Felampa. Y allí las familias que están federadas con nosotros tienen durante todo el año contacto y cualquier libro que necesiten pueden ir a recogerlo”, añadió Tamara.
Inma, madre que acudió acompañando a su hijo, destaca que tras el curso escolar muchos libros “quedan prácticamente nuevos” y que, si existe la posibilidad de reutilizarlos, merece la pena aprovecharla. “Hay gente a la que le haces un favor, luego hay algunos que incluso lo regalas porque te los quieres quitar de encima y luego tú también encuentras cosas”, explicó. También valora el componente más tradicional del mercadillo frente a otras opciones digitales: “Aquí físicamente los puedes ver, los puedes tocar. Luego aparte, pues bueno, tiene esa parte tradicional que es hablar con la gente, que los niños vayan, pregunten por aquí, pregunten por allí, se hagan un poco cargo también de sus cosas”.
La llegada de las tablets a algunos centros educativos también aparece en la conversación. En el caso de Inma, cuyo hijo estudia en un instituto público, todavía no se ha implantado de forma general. Aunque reconoce que puede tener ventajas, se muestra más partidaria del papel. “Tiene su parte positiva, pero tiene otra parte un poco negativa, que es que es un poco más dependencia de no tocar el libro, no saber buscar y estar todo el día con pantallas”, señaló.

Entre las jóvenes vendedoras estaban también Valeria y María, que acudieron con sus libros ya terminados y con la vista puesta en el próximo curso. “Queríamos vender nuestros libros, ya que no los vamos a utilizar otro año, yo por ejemplo no tengo hermanos, así que pues para sacar algo de dinerillo y poder dárselos a alguien”, explicó una de ellas. Ambas buscan material para cuarto de la ESO y no ven ningún problema en que los libros sean de segunda mano: “Nos da igual que estén usados, mientras esté más o menos en buen estado, que no estén muy pintados y tal”, señalaron.
Ideado por el histórico locutor de Radio León Ángel Luis Fernández Castaño, ‘Gelete’, el mercadillo lleva décadas celebrándose en la ciudad y se ha convertido en una cita habitual tras el final del curso escolar. Una iniciativa que convive con otros recursos de apoyo a las familias, como el programa Releo Plus de la Junta de Castilla y León, a través del cual 13.052 familias leonesas recibirán libros de texto gratuitos el próximo curso 2026-2027. Entre unas opciones y otras, el objetivo sigue siendo el mismo: aliviar el gasto escolar y dar una nueva vida a los libros.
