La conocida como ‘resaca electoral’ siempre queda abierta a incontables interpretaciones. En el caso de las lecturas en clave provincial, PSOE y PP parecen bastante satisfechos con los resultados, al tiempo que UPL y Vox se afanan en presentar unos balances positivos que, en todo caso, no cumplieron con las expectativas generadas.
Comenzando por lo general, el hecho de que PSOE y PP se repartieran cuatro procuradores mantiene el empate histórico de los dos grandes partidos en León en lo que respecta a elecciones autonómicas. Desde 1983, socialistas y populares se han repartido un idéntico número de procuradores por la provincia: 69 en cada uno de los casos. Además, con los dos representantes obtenidos por Vox, la extrema derecha alcanza los cuatro y también igual el saldo de la serie histórica de Izquierda Unida y Podemos. Después de una docena de comicios, UPL alcanza los 18 y las formaciones de centro se quedan en cinco. De esta forma, el reparto no podría ser más equilibrado.
El PP fue el partido que ganó en mayor número de municipios, anotándose más de 100 triunfos, con el PSOE superando el medio centenar y UPL quedándose cerca de esta cota. Vox venció en tres ayuntamientos, Brazuelo, Mansilla Mayor y Santa María de Ordás, y en otros tantos se registraron empates entre distintas candidaturas.
En cualquier caso, existe un elevado paralelismo con respecto a los resultados de hace cuatro años en la provincia de León. Los cambios de color político no llegaron ni a 40 ayuntamientos, siendo los de la capital al PP, San Andrés del Rabanedo al PSOE y La Bañeza a UPL los más significativos por lo que a número de habitantes de refiere.
En La Bañeza los leonesistas superaron a los populares por 20 votos y Vox fue la tercera fuerza política, situándose por delante del PSOE. En otras cabeceras comarcales como Astorga, Sahagún o Valencia de Don Juan el PP sí que logró mantenerse en primer lugar en otras autonómicas.
La victoria de los socialistas en Villablino fue contundente, con Vox superando en votos a UPL, mientras que los leonesistas revalidaron sus triunfos en Cistierna o Santa María del Páramo, municipios en los que los dos primeros de su lista son alcaldes, pero reduciendo en ambos caso el porcentaje de hace cuatro años. En lo que respecta al Bierzo, el PSOE arrasó, superando los 25.000 votos, 8.700 más que el PP.
De hecho, el tirón socialista en la comarca del Bierzo fue la principal razón de que el PSOE se convirtiese en la primera fuerza provincial. Sin contar los 38 municipios bercianos, la candidatura encabezada por Nuria Rubio sería la tercera de León, por detrás de PP y UPL.
Más curiosidades que dejan las urnas es que Coalición por El Bierzo solo superó a UPL en un municipio de la comarca, pero que este partido fue votado, por ejemplo, en Crémenes. Los leonesistas no se llevaron ningún voto en Toral de los Vados, mientras que en Escobar de Campos todas las papeletas fueron de derechas: 13 para el PP y ocho para Vox.
El triunfo socialista más contundente fue en Barjas, alcanzando el 72,41 por ciento de los votos. De manera curiosa, su vecino Oencia fue donde el PP cosechó su victoria más holgada, con el 65,78 por ciento de las papeletas respaldado su candidatura. En lo que respecta a UPL, el porcentaje más alto de apoyos lo obtuvo en Matadeón de los Oteros, con el 52,58 por ciento.