Las máquinas ya habían estado en la actual glorieta de La Granja en julio, pero solo para quitar las hierbas. Después, las obras para soterrar la ronda este a su paso por el cruce se centraron en los alrededores para resolver cuestiones previas como la revisión y reubicación de canalizaciones de agua, luz y otros servicios que discurren por la zona.
Sin embargo, las máquinas volvieron a situarse este lunes en el interior de la glorieta que ahora mismo articula el tráfico en el cruce de La Granja con el fin de comenzar el movimiento de tierras, lo que hace indicar que no falta mucho tiempo para que dé comienzo la fase principal de unas obras en las que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible está invirtiendo 23,8 millones de euros.

El plazo de ejecución es de tres años, un calendario que se extiende tanto en el tiempo por tratarse de unos trabajos que van a resultar complejos, puesto que se ejecutarán mientras se mantiene la circulación de los 35.000 vehículos que pasan cada día por este punto de la ronda este.
