Siguen los trabajos previos para soterrar el cruce de La Granja

La Policía Local ha cortado el tramo entre la ronda este y la avenida Cuna del Parlamentarismo para revisar el estado de la red de saneamiento de aguas residuales

27/01/2026
 Actualizado a 27/01/2026
https://youtu.be/ulR4HuIEcFo

Los trabajos previos arrancaron en septiembre con la reubicación de tuberías de agua y cableados eléctricos y han ido ganando envergadura durante las últimas semanas en los márgenes de la ronda este, pero no ha sido hasta este martes cuando se ha llevado a cabo el primer corte de tráfico en el marco del proyecto para el soterramiento del cruce de La Granja.

La Policía Local ha restringido la circulación en el tramo de la calle La Granja comprendido en entre las glorietas de la ronda este y la avenida Cuna del Parlamentarismo. Esta restricción se mantendrá a priori hasta las siete de la mañana de este miércoles y permitirá verificar el estado de la red de saneamiento de aguas residuales dentro del plan de obras previas al soterramiento del cruce.

Desde el Ayuntamiento de León han detallado que la alternativa de tráfico pasa por circular por la calle La Granja hasta llegar a la glorieta de la avenida Cuna del Parlamentarismo para dirigirse hacia La Serna e incorporarse posteriormente a la ronda este.

Con el fin de minimizar las molestias a los usuarios de la vía, se ha instalado señalización informativa en la zona y la Policía Local ha establecido un dispositivo de vigilancia, gestión y regulación del tráfico en estas vías alternativas para reducir el impacto derivado de estos nuevos trabajos previos al soterramiento de la ronda este a su paso por el cruce de La Granja, una actuación en la que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible está invirtiendo 23,8 millones de euros y que tiene un plazo de ejecución de tres años, puesto que se trata de unas obras complejas que se ejecutarán mientras se mantiene la circulación de los 35.000 vehículos que pasan cada día por este punto.

De hecho, la revisión del proyecto, que demoró la licitación de las obras, se centraba precisamente en cómo organizar su ejecución para causar las mínimas restricciones a los conductores. 

El objetivo del Gobierno de España pasa por articular la necesidad de separar los desplazamientos medios o largos –que se dirigen al Hospital y la Universidad o a las vías de mayor capacidad situadas al norte o al sur de la capital leonesa– de los más urbanos, es decir, los que llevan a los leoneses –en coche pero también a pie– a las zonas comerciales o de esparcimiento que hay en las inmediaciones del cruce.

En concreto,  se va a transformar la glorieta actual en un enlace con paso inferior con el objetivo de canalizar los movimientos a distintos niveles y disminuir las interacciones entre vehículos y peatones, mejorando las condiciones de circulación y fluidez del tráfico y reduciendo las emisiones asociadas a los atascos. Además, se va a adecuar la iluminación y el entorno a la movilidad peatonal. 

Se trata en definitiva de abordar una solución similar a de los cruces de Michaisa o de Villaobispo, dos puntos negros en los que se generaban importantes atascos, tal y como ocurre actualmente en La Granja a raíz del importante desarrollo urbanístico que se ha venido produciendo a ambos lados de la ronda este.

La historia del proyecto

Cabe recordar que ya en 2006, cuando se inauguró el cruce soterrado de Villaobispo, se hablaba de aplicar la misma solución en la Granja y el Hospital. Y también se habló cuando en 2010 se abrió el paso inferior de Michaisa, que servía para suprimir los semáforos, soterrar la avenida de Portugal y organizar la circulación hacia Antibióticos, Doctor Fleming o Armunia mediante una glorieta en superficie.

Sin embargo, los proyectos no acabaron de salir del atolladero en aquellos años de bonanza y solo hubo avances a través de la glorieta en superficie del cruce de Carrefour en el año 2011, aún bajo el paraguas del Gobierno de Zapatero.

Fue concretamente en diciembre del año 2012 –ya con Rajoy al frente del Gobierno e inmersos en época de ajustes presupuestarios– cuando se fraguó la apuesta ministerial por dos rotondas en superficie para los dos cruces con semáforos que aún quedaban en la ronda este. La inversión se quedó en 1,4 millones de euros y finalizó en 2016, aunque desde el primer momento surgieron críticas políticas y problemas circulatorios en forma de atascos y accidentes.

Hasta tal punto fue así que hubo que instalar semáforos de nuevo y se plantearon incluso pasos elevados para los peatones hasta que se pudiera abordar el proyecto inicial de soterrar la ronda este y articular únicamente con la glorieta en superficie los desvíos hacia los laterales.

El desarrollo del sector urbanístico anejo a la ronda este –tanto en terrenos de la capital como de Villaquilambre– y la apertura del parque comercial Reino de León sólo hizo que agravar los problemas de tráfico en las inmediaciones de La Granja mientras el Gobierno se enfrascaba en la tramitación administrativa para redactar un nuevo proyecto que en realidad era similar al inicial y que ahora ya está en ejecución.

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