Los asistentes leyeron un manifiesto en el que en el que recordaron que han pasado ya casi dos años desde que el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, se comprometió a escuchar sus testimonios para tenerlos en cuenta en las causas abiertas contra el que fuera párroco de Tábara (Zamora), pero la realidad es que todavía «no se ha hecho nada», es decir, «ni se ha escuchado ni se ha reparado a las víctimas». «20 de nosotros nos ofrecimos a testificar lo que vimos, pero a día de hoy no se nos ha notificado nada. Es más, el obispo dijo que no nos habíamos puesto más en contacto con él y no es verdad. Nos hemos ofrecido y no hemos tenido respuesta», relató Tomás García, uno de los afectados por esta situación. Asimismo, acusan al prelado asturicense de «tapar y encubrir, durante todo el proceso, todos estos casos. No interesa que se esclarezcan los hechos». Por todo ello manifestaron que el obispo «debería haber dimitido o haber sido cesado».De la misma manera, trasladaron sus críticas a la Conferencia Episcopal Española por haber tomado la decisión de poner al frente de la Comisión contra los abusos sexuales en la Iglesia a Menéndez, ya que desconfían de que «se sigan ocultando estos casos», puesto que aún sigue pendiente de resolución la denuncia a otro párroco de la diócesis por un abuso producido también en un seminario de La Bañeza (León).
Los alumnos debatirán si volverán a pedir reunión con el obispo o no, pero lo que tienen claro es que «estamos aquí para quedarnos. No vamos a dejar que esto quede impune y que se sepa la verdad. Si piensan que esto es cosa de dos días o una campaña mediática se equivocan, porque esto ha afectado a familias enteras, que han quedado estigmatizadas», sentenciaron.