La sesión de la Lonja de León celebrada este miércoles se cerró con repetición de precios en todas las categorías de cereales de invierno. El mercado permanece a la espera de la evolución de la próxima cosecha, en un contexto internacional marcado por la volatilidad y por distintos factores que están presionando las cotizaciones al alza.
Durante la última semana, los mercados internacionales de cereales han registrado importantes oscilaciones. Entre los elementos que están tensando el mercado figuran las previsiones de una fuerte caída de la producción en Estados Unidos, la recuperación del dólar, la reducción de superficie en Europa —que podría ser más acusada en España— y la posible venta de cereal estadounidense a China.
Sin embargo, desde la Lonja se apunta que una cosa es la evolución de los datos macroeconómicos y otra su traslado al mercado físico de ventas al agricultor. Las empresas de piensos, actualmente cubiertas, analizan esta información sin urgencia y no parecen dispuestas a presionar las compras de forma inmediata.
Su entrada en el mercado podría producirse si, con la nueva cosecha, encuentran precios elevados en los puertos y optan por posicionarse antes que la competencia. Hasta entonces, la prudencia sigue marcando las operaciones.
En cuanto al maíz, en la provincia de León se están completando las siembras que habían quedado paralizadas por las lluvias. La previsión es que esta labor finalice en los próximos días. La superficie sembrada se estima similar a la de la campaña anterior, cuando alcanzó las 75.000 hectáreas.
