La Pola de Gordón volvió a correr por Darío, pero esta vez la solidaridad no se quedó en las zapatillas. Hubo cuentos, talleres, dulces caseros, pulseras y hasta una lluvia de colores para convertir una jornada escolar en una muestra de apoyo al pequeño gordonés y a la asociación Por Dos Pulgares de Nada.
El patio del CEIP Federico García Lorca se convirtió este viernes, 23 de octubre, en el escenario de esta iniciativa, que alcanzó su cuarta edición con un objetivo que va mucho más allá de cruzar una meta: dar visibilidad a la Fibrodisplasia Osificante Progresiva (FOP), la enfermedad rara que padece Darío, y contribuir a la labor de la asociación.
La mañana arrancó con los alumnos de los colegios de Villamanín y Ciñera, que participaron en una sesión de cuentacuentos y en distintos talleres. Después llegó el turno de la carrera solidaria, con la comunidad educativa como protagonista y el apoyo al pequeño como razón de fondo. También se sumaron el Instituto de La Pola de Gordón y las familias que quisieron acompañar la convocatoria. Porque, en una iniciativa como esta, cada gesto cuenta.
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (1)
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (2)
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (3)
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (4)
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (5)
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (6)
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Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (9)
Escolares de La Pola, Ciñera y Villamanín participaron en una convocatoria que unió deporte, convivencia y solidaridad. ESTEFANÍA NIÑO (10)
El mercado solidario puso el sabor a la jornada, con la venta dulces caseros, pulseras y bolsas de polvos de colores, además de un photocall. Todo lo recaudado se destinó a la asociación Por Dos Pulgares de Nada, impulsora de una cita que vuelve a unir a la comunidad educativa en torno a Darío. Y para cerrar una mañana tan especial, llegó el momento de la fiesta solidaria de polvos de colores. Una manera de poner un broche divertido a una jornada en la que el deporte, la convivencia y la colaboración se dieron la mano por una causa compartida.
La carrera de La Pola de Gordón suma así una nueva edición a un recorrido que demuestra que la solidaridad también se aprende en el colegio. Dar pasos, tender una mano o participar en un mercado pueden parecer gestos pequeños, pero juntos ayudan a mantener viva una causa y a recordar que Darío y su familia cuentan con el respaldo de quienes les rodean.
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