A los leoneses cada vez les gusta más viajar al extranjero y hacer turismo fuera de España. Todo apunta, si se mantiene la dinámica de estos primeros meses del año, que este 2026 se volverá a batir el récord que se estableció el pasado 2025. Entonces fueron 182.149 los habitantes de la provincia que viajaron al extranjero, la cifra más alta desde que la Encuesta de Turismo de Residentes que realiza el Instituto Nacional de Estadística recoge datos.
Para ponerlo en contexto, antes de la pandemia, en el año 2019, salieron fuera de las fronteras españolas únicamente 72.214 viajeros leoneses, lo que supone por tanto un aumento de nada menos que el 152%. Más viajeros y más noches de estancia, ya que de las 435.000 pernoctaciones de entonces en 2025 se duplicaron hasta las 954.000.
El impacto de la pandemia por el Covid fue patente y los datos no solo se redujeron prácticamente a la mitad en 2020, sino que en 2021 aún no se recuperaron ante la desconfianza de los leoneses, que optaron mucho más por destinos nacionales. El miedo en el sector se despejó rápido y es que ya en 2022 se superaron los números prepandemia, registrándose a partir de entonces un crecimiento continuo año tras año.
Portugal, destino rey
En cuanto a los destinos, Europa concentra alrededor del 92% de todos los viajes realizados por los leoneses, y dentro del continente Portugal se consolida como el destino indiscutible. El país vecino recibió en 2025 un total de 78.903 turistas procedentes de León, frente a los 27.021 de 2019: un aumento del 192% que lo convierte en el destino con mayor crecimiento tanto en términos absolutos (51.882 viajeros más) como porcentuales. La cercanía geográfica y el atractivo de ciudades como Oporto o Lisboa explican en buena parte este tirón.
Le siguen Francia (28.029 turistas en 2025, +137% respecto a 2019) e Italia (18.022, +181%). Este último caso es especialmente llamativo: el país transalpino partía de una base muy reducida en 2019 y ha multiplicado por casi tres su presencia en los hábitos viajeros de los leoneses. Completan el top cinco Reino Unido y Alemania, si bien ambos muestran cierta irregularidad en los últimos años: el primero llegó a desplomarse hasta los 850 turistas en 2021 (tras unirse la pandemia con el Brexit) antes de recuperarse con fuerza; el segundo se ha estabilizado en torno a los 5.000 viajeros anuales.
Entre los destinos más dinámicos fuera de Europa destacan Marruecos (+162%) y los países de Centroamérica y el Caribe (+171%), aunque en ambos casos el volumen absoluto sigue siendo modesto —en torno a los 2.000-3.000 turistas anuales—. Ningún destino con presencia significativa en 2019 ha retrocedido al cierre de 2025.
Viajes más cortos
A pesar del aumento continuo en el número de viajeros, uno de los indicadores aún no ha recuperado sus niveles de 2019: la duración media de los viajes. Si antes de la pandemia los leoneses pasaban de media casi seis días fuera (5,92), ese promedio cayó hasta los 4,58 en 2021 —el mínimo de la serie— y en 2025 se sitúa en 5,22 días, recuperando terreno pero sin llegar al nivel anterior. Esto sugiere que los viajeros combinan escapadas cortas con estancias más largas, en un patrón que aún no ha regresado a la costumbre prepandemia.
Febrero récord en 2026
Los datos disponibles de 2026, que cubren por el momento hasta abril, indican que la tendencia de crecimiento se mantiene. En los cuatro primeros meses del año, 57.911 leoneses viajaron al extranjero, un 4,1% más que en el mismo periodo de 2025, por lo que todo hace indicar que se seguirán rompiendo récords. El dato más llamativo es el de febrero: 11.891 turistas, un 22% por encima de febrero del año anterior, convirtiéndolo en el mejor registro histórico para ese mes. Marzo, en cambio, fue el único mes en negativo (-7%), aunque las pernoctaciones apenas variaron, lo que apunta a que los viajes fueron simplemente algo más cortos.
Con los meses de verano —que históricamente concentran el mayor volumen de viajeros— aún por delante, es pronto para aventurar si 2026 superará el récord de 2025. Pero el arranque del año deja pocas razones para el pesimismo.
