Un total de 4.660 personas de León recibió a lo largo del último año tratamiento farmacológico financiado por Sacyl para abandonar el consumo de tabaco, ejercicio en el que, además, la Consejería de Sanidad realizó más de 625 inspecciones para controlar el cumplimiento de la ley antitabaco, que acabaron, sin embargo, sin ningún expediente incoado ni ninguna sanción impuesta. León es así el único caso de la comunidad en el que esto ocurrió, frente a las 17 sanciones de Burgos y las 67 de Valladolid.
Los datos de la estrategia de Sacyl para favorecer el abandono del tabaco mediante el acceso financiado a tratamientos farmacológicos, complementados con el seguimiento y apoyo de los profesionales de Atención Primaria, arrojan que las oficinas de farmacia de la Comunidad dispensaron 24.445 envases de medicamentos destinados a la deshabituación tabáquica, correspondientes a principios activos como citisina o citisiniclina, vareniclina y bupropión. Las cifras no incluyen las terapias sustitutivas con nicotina, que actualmente no están financiadas por el sistema sanitario público.
La información facilitada a Ical por la Consejería de Sanidad con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra este domingo, 31 de mayo, arrojan que la provincia de Valladolid concentró el mayor número de pacientes tratados, con 4.837 personas y 5.321 envases dispensados. Le siguió León, con 4.660 pacientes y 4.977 envases, mientras que Burgos registró 3.382 usuarios y 4.306 envases. Mientras, Salamanca sumó 2.757 pacientes y 2.956 envases; Zamora, 1.599 y 1.798, en cada caso; mientras que Palencia alcanzó la cifra de 1.571 pacientes y 1.735 envases; Ávila, 1.385 y 1.415; Segovia, 1.215 y 1.290; y Soria, con 627 y 647.
Controles
Por lo que respecta a los controles, durante 2025 se realizaron en Castilla y León 3.109 inspecciones en establecimientos y espacios sujetos a la normativa antitabaco. Se centraron principalmente en centros, servicios y establecimientos sanitarios, con 1.601 actuaciones, así como en hostelería, donde se efectuaron 585 inspecciones, entre las realizadas de oficio y las derivadas de denuncias. También, se desarrollaron actuaciones en supermercados, tiendas de alimentación, máquinas expendedoras, centros educativos, gasolineras y otros espacios públicos.
Como resultado de estas actuaciones se incoaron 154 expedientes por posibles incumplimientos de la normativa. La infracción más frecuente fue fumar en lugares donde está prohibido, origen de 66 expedientes, seguida de la venta en establecimientos no autorizados, con 44, y otras irregularidades diversas, con 34. También se detectaron casos de venta a menores y deficiencias relacionadas con la señalización obligatoria. Asimismo, se impusieron 141 sanciones, de las que 106 correspondieron a infracciones leves y 35 a infracciones graves. No se registraron sanciones por infracciones muy graves.
En este caso, León fue la provincia con mayor actividad inspectora, con 625 actuaciones, seguida de Valladolid (512), Burgos (494), Soria (381) y Palencia (314). Después, se encontraron Segovia (287), Ávila (269), Salamanca (160) y Zamora (67). Mientras, en expedientes incoados, Valladolid encabezó la lista, con 67, seguida, a distancia, de Zamora, con 30. Por su parte, Burgos sumó 19, al igual que Salamanca; Soria, once; Ávila, cuatro; Palencia, tres, y Segovia, uno. En León no se registraron expedientes durante el periodo analizado.
Entre las infracciones detectadas destacaron el consumo de tabaco en lugares prohibidos, especialmente en Valladolid (28 expedientes), Burgos (14), Salamanca (12) y Soria (cinco), así como la venta en establecimientos no autorizados, que motivó 38 expedientes en Valladolid y cuatro en Ávila. También se detectaron irregularidades por venta a menores en Salamanca, carencias de señalización obligatoria en Burgos, Soria y Valladolid, y otros incumplimientos diversos, con especial incidencia en Zamora (26 expedientes).
