La Facultad de Educación acogió este viernes, 6 de marzo, un acto institucional para conmemorar y reivindicar el Día Internacional de la Mujer, que tendrá lugar este domingo, día 8. En un ambiente distendido, pero serio y directo, las principales autoridades políticas de la ciudad se dieron cita en el campus universitario de Vegazana para realizar el acto.
Con el morado como color principal en el Aula Magna de la facultad, no faltó ni música ni denuncia ni proclamas en favor de la igualdad “real” y el “compromiso diario” de la sociedad paracon el feminismo. “No es solo una fecha en el calendario, es un día de memoria, de reivindicación y, sobre todo, compromiso político”, dijeron Judith y Paula, estudiantes de la ULE y encargadas de conducir el acto. Y fruto de ese compromiso político hicieron acto de presencia la rectora de la universidad, Nuria Rubio; el alcalde de León, José Antonio Diez; el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel; el subdelegado de Gobierno, Héctor Aláiz y el delegado de la Junta en León, Eduardo Diego.
Desigualdad y segregación educativa
Con controladas intervenciones y mensajes similares, fueron uno a uno pasando por el atril de un Aula Magna que acabó llenándose para poner en valor la figura de la mujer. “Hoy la desigualdad sigue siendo un desafío estructural mientras el Foro de Davos advierte que la paridad global tardará 131 años en alcanzarse”, dijo Nuria Rubio, que aseguró que la universidad no podía “permanecer impasible” ante ese dato aunque las aulas de la institución leonesa cuenten ya con más mujeres que hombres. “La segregación educativa persiste y limitan el acceso a ciertos campos, la educación debe ser un espacio de libertad real y no un reflejo de perjuicios heredados”, expresó.

Y realizó la primera de las dos ocasiones en las que se nombró a Doña Urraca como una de las mujeres que pusieron la primera piedra en el camino. “Reivindicamos a Urraca de León, primera reina de pleno derecho en Europa que en el siglo XII ya ejerció una autoridad que el sistema pretendía negarle”, aseguró la rectora.
Barreras invisibles para las mujeres
A ella la siguió el alcalde de León, que puso el foco en la precariedad y en la brecha y en la violencia de género, todas con “rostro femenino” y suponiendo “barreras invisibles que debemos demoler juntos”. “No podemos permitir que el talento que formamos en León se pierda por falta de conciliación o estereotipos en la contratación”, añadió Diez. Por su parte, Álvarez Courel no se olvidó del mundo rural, donde “la brecha de género es aún más profunda porque las mujeres allí cargan con una invisibilidad histórica e intersectorial”. “La desigualdad no es natural, es una construcción social que puede y debe transformarse”, dijo el presidente de la Diputación.
En esta línea, Aláiz sentenció que la violencia de género “no es un hecho aislado” sino “un síntoma de estructura social que aún debemos transformar”. “Frente a la explotación, la trata y la discriminación, tolerancia cero”, de manera que “la seguridad democrática nace en las aulas y en el reconocimiento pleno de los derechos a las mujeres”.
Finalmente, el delegado de la Junta, Eduardo Diego, abogó por defender la elección del emplazamiento para el acto que se realice con periodicidad anual: “De aquí saldrán mujeres y hombres que educarán a las generaciones futuras, por eso asumimos el compromiso de liderar una docencia con perspectiva de género siguiendo la estela de la reina Urraca. No permitiremos que se desdibuje ninguno de los derechos conquistados”.
Además, el acto también reconoció diferentes trabajos académicos (Trabajo de Fin de Grado, Trabajo de Fin de Máster y Tesis Doctorial) cuyos temas abordaban principalmente la mujer y el feminismo.
